El jefe de Agromercado, Luis Llanos, explica que el Perú está viviendo una etapa importante para consolidar nuevas cadenas productivas orientadas al mercado, con énfasis en el valor agregado y la articulación entre pequeños productores y agroindustria.
Uno de los pilares de este avance es el Programa de Desarrollo de Proveedores Agrarios (PDP), que conecta directamente la demanda del sector privado con la oferta de los productores. Este modelo parte de conocer qué necesitan las empresas exportadoras —desde calibres hasta certificaciones GlobalG.A.P. u orgánicas— para luego preparar a las cooperativas y asociaciones a cumplir con esos estándares. “Es un enfoque basado en la demanda: primero entendemos lo que el mercado requiere, y luego articulamos a los productores para responder con calidad y trazabilidad”, señala Llanos.
Entre las cadenas priorizadas destacan la papa nativa, quinua, café, cacao fino, jengibre fresco, maracuyá, naranja Valencia y, cada vez con más fuerza, la piña Golden. En este último caso, Llanos destaca un fenómeno reciente: “Hemos observado una fuerte demanda internacional de piña transformada —congelada, deshidratada y orgánica—, impulsada por la menor oferta proveniente de Centroamérica. Perú está aprovechando esa oportunidad con una producción que crece de manera sostenida, especialmente en la selva central y la costa norte”.
El responsable de Agromercado subraya que el país ya cuenta con una infraestructura instalada para procesar frutas —plantas de congelado y deshidratado en Piura, Lambayeque y otras regiones— que antes se destinaba solo a mango, palta o arándano. “Incorporar la piña Golden a ese clúster agroindustrial de la costa norte puede generar una verdadera revolución productiva. Además, se trata de una fruta que puede cultivarse sin deforestación, lo que da ventaja en los mercados más exigentes”, afirma.
Fuente: Fresh Plaza
