Pequeños y medianos agricultores de las comunidades campesinas del distrito de Janjaillo, en la región Junín, reducirán hasta en un 80 % la degradación del suelo agrario gracias a la aplicación de tecnologías agronómicas transferidas por el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) en trabajos de asistencia técnica.
Estas tecnologías permiten identificar los niveles de acidez del suelo, evaluar sus características físicas y químicas, detectar posibles situaciones de estrés hídrico y analizar la presencia de minerales clave para la actividad agrícola, optimizando así la productividad de los cultivos.
Con este diagnóstico, los productores podrán definir tiempos de siembra de cultivo, métodos de conservación del suelo sin afectar el medio ambiente, elaborar un plan de fertilización que permita elevar los niveles de rendimiento por hectárea y mejorar la calidad y competitividad de los cultivos.

Para ello, la Estación Experimental Agraria Santa Ana del INIA, en el marco del proyecto de Suelos y Agua, capacitó a los productores beneficiados en la producción de abono orgánico sólidos y disueltos, análisis de la calidad del suelo con fines agrarios, técnicas de muestreos de suelos, podas, interpretación de análisis de suelos y buenas prácticas agrarias.
Entre los cultivos que se van a fortalecer con la conservación del suelo agrario son la papa, avena forrajera, cebada de grano, avena grano, tarwi, quinua, entre los más importantes. Los trabajos de asistencia técnica se desarrollaron en colaboración con el Programa Nacional País – Tambo Barrio Río Molino.
En la región Junín, el INIA viene transfiriendo tecnologías enfocadas en la conservación de la calidad de los cultivos, la instalación de parcelas demostrativas para incrementar semillas de alta calidad genética, el mejoramiento genético de los cuyes y ganado, así como la sanidad de las plantas de cultivos, entre otros.
