El Programa de Doctorado en Ingeniería y Ciencias Ambientales de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM) desarrolla una investigación orientada a la elaboración de abono orgánico a partir de residuos de semillas de moringa (Moringa oleifera). La iniciativa plantea aprovechar este subproducto agrícola como una alternativa sostenible para mejorar la calidad del suelo y favorecer el desarrollo de los cultivos. El estudio es desarrollado por la estudiante de doctorado Diana Moreno Rodríguez.
El residuo de semillas de moringa, también conocido como torta de semillas de moringa, está compuesto principalmente por las cáscaras y la parte interna de las semillas. Este subproducto se genera después de la extracción del aceite de moringa.
“Una de las principales ventajas de la torta de semillas de moringa es que, además de aportar nutrientes como nitrógeno, fósforo y potasio, incorpora materia orgánica al suelo, lo que puede contribuir a mejorar su estructura, aumentar la retención de agua y estimular la actividad microbiana. Asimismo, su aprovechamiento promueve el uso sostenible de residuos agroindustriales y se alinea con los principios de la economía circular y la agricultura sostenible”, señaló la investigadora Diana Moreno.

Tratamiento de las semillas
Antes de la extracción del aceite de moringa, la investigación evalúa cómo diferentes tratamientos aplicados a las semillas, como el remojo, la cocción y la germinación, pueden influir en la calidad del residuo generado.
“Queremos identificar qué tratamiento permite obtener una torta de semillas más adecuada para su uso como abono orgánico. De esta manera, además de producir aceite vegetal, también se aprovecha un subproducto que suele recibir poca atención y que podría contribuir al desarrollo de una agricultura más sostenible”, explicó Diana Moreno.

Potencial para diversos cultivos agrícolas
La investigadora destacó que el abono orgánico elaborado a partir de la torta de semillas de moringa no está destinado exclusivamente al cultivo de esta especie. Gracias a su contenido de materia orgánica, proteínas y nutrientes minerales, puede ser utilizado en una amplia variedad de cultivos agrícolas.
De hecho, existen estudios que han evaluado la aplicación de la torta de semillas de moringa en huertos de naranja Valencia (Citrus sinensis), donde se observaron mejoras en las propiedades del suelo, la nutrición de las plantas, la productividad y la calidad de los frutos, especialmente cuando se combinó con compost.
“Investigaciones realizadas en manzanos de la variedad ‘Anna’ demostraron que la aplicación de torta de semillas de moringa, sola o combinada con vermicompost, favoreció la actividad microbiana del suelo, el crecimiento de los árboles, el contenido mineral de las hojas, el rendimiento y la calidad de los frutos”, agregó Moreno.
