El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) declaró el 3 de setiembre de cada año como el “Día Nacional del Tarwi”, lo que permitirá promover la realización de festivales, concursos, celebraciones, ferias y encuentros alusivos a la fecha a nivel nacional, regional y local, para dinamizar la economía.
Fortaleciendo así la actividad comunitaria en el entorno rural, la innovación gastronómica, el reconocimiento de la importancia del factor cultural como eje del desarrollo económico local, el consumo sostenible, el cuidado de la biodiversidad y la alimentación saludable, así como fortalecer el posicionamiento comercial nacional e internacional del tarwi como producto de agroexportación.
El tarwi o chocho (Lupinus mutabilis) es una especie específicamente de la región andina, cuyo cultivo en el Perú data desde la época precolombina; siendo que evidencias arqueológicas en la cultura Tiahuanaco indican que se conocía este cultivo desde épocas antiguas. Es uno de los súper alimentos que nos han regalado los Andes, donde se consume desde épocas pre incas.

El chocho tiene importancia socioeconómica y ambiental, siendo desarrollada principalmente por pequeños productores. Es importante destacar que el cultivo es desarrollado a través de la agricultura familiar, la cual representa el 97 % de unidades agropecuarias de un total de 2.2 millones de unidades agropecuarias; del mismo modo, más del 83 % de los trabajadores agrícolas realizan agricultura familiar y es la base de la seguridad alimentaria de la población, tanto urbana como rural.
En el Perú más de 30 000 familias de agricultores generan sus ingresos con el cultivo de tarwi. En el año 2020 se cosecharon 11 000 hectáreas, de las que se obtuvieron 15 000 toneladas; siendo las regiones de mayor producción: La Libertad, Cusco y Puno.
Respecto a las exportaciones en el 2020, el tarwi alcanzó la cifra de 1.2 millones de dólares con destino principalmente a Ecuador. El chocho es un producto de agroexportación emergente y con crecimiento sostenido, es necesario proseguir con acciones diversas de impulso y mejora de la productividad, a través del desarrollo de variedades comerciales, provisión de semillas certificadas y mejoras en los sistemas de conducción del cultivo.
Así como con estrategias de promoción comercial del producto para que los beneficios repercutan positivamente en los agricultores y sus familias, siendo un cultivo en los andes con mayor resiliencia ante problemas climáticos, crisis económicas, pandemias y desastres naturales; con un enfoque en el sistema alimentario inclusivo, eficiente, y que aporta en una nutrición adecuada.
La medida fue oficializada hoy (22 de abril), a través de l Resolución Ministerial N°0104-2021-Midagri, publicada en el diario oficial El Peruano.

