El Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem) presentó los principales hallazgos sobre el drenaje ácido de roca (DAR) en las cordilleras glaciares de la región Áncash, un fenómeno que se ha convertido en una preocupación creciente para la gestión ambiental y la seguridad hídrica del país.
Los especialistas explicaron que el DAR es un proceso natural que se origina cuando rocas expuestas que contienen minerales sulfurados entran en contacto con el agua y el oxígeno. Con el tiempo, estos minerales se oxidan y desencadenan reacciones químicas que liberan metales pesados y acidifican los cuerpos de agua cercanos. El retroceso glaciar —acelerado por el cambio climático— expone cada vez más superficies rocosas susceptibles a este tipo de oxidación, intensificando un proceso que deteriora la calidad del agua, afecta los ecosistemas altoandinos y compromete la disponibilidad del recurso para consumo humano y actividades productivas.
En su intervención, Mirtha Camacho, subdirectora de Riesgos Asociados al Cambio Climático en Ecosistemas de Montaña del Inaigem, mencionó que “nuestros estudios evidenciaron concentraciones elevadas de metales en varias cabeceras de cuenca, lo que podría comprometer la potabilización del agua y las actividades económicas que dependen de ella”. Agregó también que la identificación temprana de zonas impactadas permitirá “fortalecer las acciones de prevención, monitoreo y adaptación frente a este problema emergente”.

La jornada permitió visibilizar la problemática y sentar las bases para una planificación ambiental más efectiva en beneficio de los ecosistemas y de las poblaciones que dependen de ellos.
El reciente estudio ha detectado la presencia de metales pesados en varias cuencas glaciares de la región Áncash, un problema vinculado al retroceso de los glaciares y que podría comprometer el suministro de agua en diversas localidades.
El inaigem también presentará un mapa de Áncash donde se ubicarán las zonas impactadas y aquellas con alto riesgo de contaminación futura. La idea es que las autoridades de cada distrito y provincia articulen medidas de prevención, control y adaptación, antes de que el problema avance.
Retroceso glaciar ya afecta el abastecimiento en Huaraz
El drenaje ácido de roca es un fenómeno que se activa cuando los glaciares se retiran y dejan expuestos minerales con sulfuros; estos elementos al entrar en contacto con el agua generan compuestos ácidos que arrastran sustancias nocivas hacia los ríos y manantiales que abastecen a la población. “Huaraz ya viene sufriendo este problema, lo que obligó a cambiar la fuente de captación hacia otra quebrada con un abastecimiento limitado”, Francisco Medina, titular de la Dirección de Ecosistemas de Montaña del Inaigem.
Cinco cuencas presentan contaminación por metales pesados
De las ocho cuencas analizadas por el Inaigem, cinco presentan concentraciones de arsénico, plomo, manganeso y zinc, en varios sectores el plomo es el elemento con mayor presencia, mientras que en otras zonas el manganeso apare4ce en niveles, especialmente altos. El riesgo es latente y en el mediano plazo, estos episodios serán más frecuentes.
Un riesgo creciente para las ciudades altoandinas
El especialista señaló que las ciudades de montaña son particularmente vulnerables, ya que dependen casi por completo del agua que nace de los glaciares “Tomamos agua de los manantiales y ríos glaciares. Aunque se potabiliza, la presencia de estos minerales complica el proceso y puede llegar a ser insuficiente si no se actúa a tiempo.
Tratamientos y medidas de mitigación
Existen tecnologías para intervenir como filtración por membranas, procesos de quelación, humedales artificiales y técnicas domiciliarias desarrolladas recientemente, También destacó la necesidad de actuar en la fuente del problema, mediante la conservación de ecosistemas altoandinos. “Las soluciones existen, pero requieren decisión técnica y coordinación multisectorial, afirmó el especialista.
