El Instituto Tecnológico de la Producción (ITP), a través del CITEccal Trujillo, participó en el desarrollo de un prototipo tecnológico orientado a reducir el impacto ambiental de la industria del cuero y optimizar el uso del agua en sus procesos.
El proyecto “Contactor Biológico Rotativo” incorpora biodiscos impresos en 3D a partir de plástico PET reciclado, integrando la innovación tecnológica con los principios de la economía circular. Además, aborda dos desafíos importantes para el sector: la escasez hídrica y el impacto ambiental generado por los efluentes de las curtiembres.
Esta tecnología permite tratar las aguas residuales mediante la remoción de metales pesados, como el cromo, y la reducción de la carga orgánica y los sólidos en suspensión. Entre sus principales resultados destaca la posibilidad de reutilizar más del 50 % del agua tratada en los procesos de remojo y pelambre, lo que contribuiría a disminuir en un 30 % la huella hídrica de la planta y reducir sus costos operativos.

Asimismo, la solución ayuda a prevenir la contaminación del suelo y de las fuentes de agua, además de reducir la descarga de contaminantes al sistema de alcantarillado público. El tratamiento también permite conservar componentes químicos relevantes para los procesos productivos, favoreciendo que el cuero mantenga sus estándares de calidad, resistencia y acabado.
La iniciativa, liderada por Curtiembre Santo Domingo S.A.C. en alianza con la Universidad Privada Antenor Orrego (UPAO) y la Universidad César Vallejo (UCV), contó con el cofinanciamiento de ProInnóvate. El proyecto fue presentado durante un taller de cierre en el que participaron investigadores de las entidades involucradas y empresarios del sector.
