Mediante la Resolución Suprema n.° 123-2026-PCM, el Gobierno designó a Hugo Alberto Begazo de Bedoya como nuevo presidente ejecutivo de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida). Se trata de un general de la Policía Nacional del Perú en situación de retiro.
El 24 de febrero de 2026, Begazo de Bedoya juró como ministro del Interior en el gabinete de Balcázar, asumiendo dicha cartera en reemplazo de Vicente Tiburcio Orbezo.
Begazo de Bedoya ingresó a la carrera policial como oficial de armas y desarrolló su trayectoria en diversas unidades hasta alcanzar el grado de general. Su experiencia incluye responsabilidades operativas y de liderazgo en regiones del país con importantes desafíos en materia de seguridad.
Entre 2014 y 2016, se desempeñó como jefe del Frente Policial Cajamarca, donde lideró operaciones contra actividades ilícitas y reorganizó el despliegue de efectivos tras episodios de conflictividad social. Su gestión se enfocó en fortalecer la presencia policial y la coordinación con autoridades locales.
Posteriormente, entre 2016 y 2017, asumió la jefatura de la Región Policial Lima, donde tuvo a su cargo la conducción estratégica de la seguridad en la capital. En este rol, priorizó el patrullaje integrado, la articulación interinstitucional y la planificación de intervenciones contra redes delictivas.
El 20 de diciembre de 2017, mediante la Resolución Suprema n.° 100-2017-IN, fue pasado a la situación de retiro por la causal de renovación de cuadros, procedimiento institucional orientado a reorganizar la estructura jerárquica del alto mando policial, tras más de tres décadas de servicio.
No obstante, en 2019 fue reincorporado a la situación de actividad mediante la Resolución Suprema n.° 122-2019-IN, emitida por el Ministerio del Interior, lo que permitió su retorno a funciones dentro del ámbito estatal.
Además de sus cargos operativos, participó en instancias administrativas y de coordinación pública. Fue representante institucional ante el directorio del Fondo de Aseguramiento en Salud de la Policía (Saludpol), donde intervino en decisiones vinculadas a la gestión de recursos, el bienestar del personal policial y la articulación interinstitucional.
Su trayectoria en zonas de alta complejidad, como Cajamarca y Lima, le permitió enfrentar desafíos relacionados con actividades ilícitas y criminalidad organizada, consolidando una experiencia enfocada en la respuesta operativa y la gestión estratégica de la seguridad.
