Huánuco. Más de 1900 familias caficultoras del Alto Huallaga avanzan hacia una producción de café con mayor valor agregado, gracias a la capacitación especializada en fermentación controlada promovida por la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida).
Esta iniciativa, enmarcada en el modelo de desarrollo alternativo, tiene como objetivo mejorar la calidad del grano, fortalecer las economías lícitas y abrir acceso a mercados de café de especialidad.
Durante el taller técnico desarrollado en Tingo María, el equipo de especialistas recibió formación en tres estaciones temáticas: fermentaciones alcohólicas y lácticas, evaluación de nuevas variedades con potencial productivo, y técnicas de poda para la renovación de cafetales. Estas prácticas permitirán replicar el conocimiento en campo y brindar asistencia técnica directa a los productores de café.

“Los conocimientos adquiridos transforman el trabajo de nuestros productores. No solo mejoran su café, también consolidan un futuro digno para sus familias, lejos del narcotráfico”, señaló un representante de la Oficina Zonal de Devida en Tingo María.
Entre las variedades evaluadas se encuentran Tupi, Obatá, Paraíso y Catiguá, seleccionadas por su tolerancia a enfermedades y su rendimiento en taza. Con este enfoque, Devida impulsa el ingreso de los productores a concursos de calidad, establecer relaciones comerciales sostenibles y posicionar al café del Alto Huallaga como producto competitivo para seguir desvinculando familias del narcotráfico.
