Hoy (30 de junio) se celebra el Día Nacional de los Granos Andinos, con el objetivo de seguir promoviendo e impulsando de manera conjunta la producción y consumo de la quinua, cañihua, kiwicha (amaranto) y tarwi (chocho), cuyo valor se manifiesta no solo por su aporte nutricional y características excepcionales como especies cultivadas, sino también porque se tratan de cultivos que crecen y desarrollan a más de 3000 m s.n.m., donde predomina la pequeña y mediana agricultura.
Según el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), estos cultivos son el sustento de 120 000 familias en el país, por lo que la meta del sector para este año es incrementar su consumo hasta los 3.5 kilos por persona. Teniendo en cuenta que hasta el 2020, el consumo per cápita anual de granos andinos llega a los 2.3 kilogramos.
Las principales regiones productoras son Puno, Ayacucho, Apurímac, Cusco, La Libertad, Cajamarca, Áncash, entre otros, ubicados en las zonas altoandinas. En general, los productores de granos andinos manejan unidades agropecuarias relativamente pequeñas, se tiene que el 74 % de los productores de granos andinos explotan unidades agropecuarias con menos de 5 hectáreas. Y si solo examinamos la superficie cosechada que tienen los productores de granos andinos, se encuentra que el 83 %, cosecha menos de 1/4 de ha de granos andinos (es decir menos de 2500 m2).

Valor nutricional de los granos andinos
Los granos andinos son considerados súperalimentos o superfoods, por sus altos contenidos de proteínas, minerales, fibra y aceites esenciales, que contribuyen de manera significativa a una buena nutrición y salud de sus consumidores. Los cuatro granos andinos son libres de gluten (gluten free). Ver cuadro comparativo del valor nutricional de estos granos.

Asimismo, son reconocidos por la gastronomía peruana por su gran versatilidad, en particular la quinua, se prestan en la elaboración de diversidad de presentaciones como entradas, sopas, platos de fondo, postres, refrescos, en panadería, pastelería y aperitivos.
Las potencialidades de los granos andinos son inmensas, tanto en la alimentación como granos enteros, harinas, hojuelas, extruidos, mezclas, instantáneos y otros productos industriales de consumo humano, así como su uso cosmético, nutracéutico y como insumos para la agricultura, lo cual viene generando más puestos de trabajo a lo largo de toda la cadena de valor (trabajo en campo, post cosecha, transporte, transformación, comercialización, gastronomía, turismo, entre otros).
