Cada 21 de marzo, se celebra el Día Internacional de los Bosques. Los bosques son fundamentales para combatir el cambio climático, por lo que contribuyen significativamente al beneficio de las generaciones presentes y futuras, también ejercen un papel fundamental en la erradicación de la pobreza y el logro de metas de desarrollo convenidos internacionalmente. Pero pese a los increíbles beneficios ecológicos, económicos y sociales que nos brindan los bosques, la deforestación continúa a un ritmo sin precedentes.
Con el fin de concienciar sobre este problema, el tema para 2022 del Día Internacional es: “Bosques: consumo y producción sostenibles”. El lema supone un llamado a elegir madera sostenible para las personas y el planeta.
Cuando bebemos un vaso de agua, escribimos en un cuaderno, tomamos medicamentos para la fiebre o construimos una casa, no siempre relacionamos estas acciones con los bosques. Sin embargo, estos y muchos otros aspectos de nuestras vidas están vinculados a ellos de una manera u otra.
No olvidemos que la madera ayuda a día de hoy a proveer alimentos y agua libres de bacterias en muchas cocinas, construir infinidad de muebles y utensilios, reemplazar materiales tan dañinos como el plástico, tejer nuevas fibras para nuestra ropa y, a través de la tecnología, formar parte del ámbito de la medicina o la carrera espacial.
De ahí que resulte vital consumir y producir maderas de una manera más amigable con el medio ambiente por el planeta y sus habitantes. Especialmente teniendo en cuenta que se trata de un recurso fácilmente renovable si realizamos una gestión sostenible de los bosques.
Datos
- Los bosques albergan más del 80% de las especies animales y vegetales.
- Más de 1 600 millones de personas dependen de los bosques para sobrevivir proporcionándoles alimentos, medicinas, combustible y abrigo.
- Cada año, el mundo pierde 10 millones de hectáreas de bosques; una extensión similar a Islandia.
