Detrás de una castaña amazónica, un mueble de madera o un producto forestal hay historias de familias, emprendedores y empresas que encuentran en los bosques una oportunidad para salir adelante sin comprometer su futuro. Tres de estas experiencias llegan a la Expo Amazónica Ucayali 2026 de la mano del Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (Osinfor), bajo el concepto “Legalmente buenos: historias con origen”.
Alfredo Zambrano Tapia, Forestal Gil y Valentina & Nathaly son tres titulares que tienen algo en común: han demostrado, a través de las supervisiones del Osinfor, que cumplen sus obligaciones forestales. Sus experiencias evidencian que el aprovechamiento responsable puede generar empleo, fortalecer emprendimientos y abrir oportunidades comerciales, mientras se contribuye a la sostenibilidad de los bosques.
“Estas tres historias representan a peruanos que encuentran en los bosques oportunidades para salir adelante y a la vez generar empleo para más personas. Además, ellos han demostrado durante las supervisiones forestales que cumplen con sus obligaciones e implementan buenas prácticas para proteger los bosques y asegurar que las especies forestales no se agoten”, dijo Williams Arellano Olano, jefe del Osinfor.
Asimismo, destacó que los tres titulares que gestionan concesiones forestales en la Amazonía han recibido constancias de cumplimiento de obligaciones, documento que acredita el buen manejo de los bosques.

Legalmente buenos, historias con origen
La historia de Alfredo Zambrano llega desde Tahuamanu, departamento de Madre de Dios, donde gestiona una concesión forestal no maderable de 509.41 hectáreas de bosque. En esta área, aprovecha el fruto de las castañas (Bertholletia excelsa) y árboles maderables, como ana caspi (Apuleia leiocarpa), mashonaste (Clarisia racemosa), palisangre (Pterocarpus rohrii), pashaco atornillado (Parkia nítida) y pashaco paragua (Parkia pendula).
Para recolectar la nuez amazónica y, a la vez, cuidar el bosque, Alfredo sigue las enseñanzas de su padre: “Como siempre me ha enseñado mi papá, limpio las estradas, corto las lianas de la castaña, hago conteo de los árboles para cuidar mi monte”, detalló. Además, explicó que el trabajo con el regente forestal le ha traído buenos resultados: “cuando llegó el Osinfor a supervisar, salí todo bien. La verdad no sabía que me iban a dar constancias y ahora tengo descuento del 15 % del derecho de aprovechamiento”.
Por otro lado, la historia de Valentina & Nathaly es modelo de trazabilidad de la madera que permite rastrearla desde el bosque hasta su ingreso al mercado. Esta empresa pucallpina gestiona cuatro concesiones forestales maderables ubicadas en el departamento de Loreto, de donde extraen madera bajo estricto cumplimiento de sus obligaciones y de prácticas que no dañan la capacidad de regeneración del bosque. Además, trabajan de la mano de las comunidades nativas San Luis de Charasmana, Túpac Amaru y Tres Unidos.
“Hacer un aprovechamiento responsable de la madera implica hacer una adecuada tala dirigida; un arrastre que cuide la diversidad, la fauna silvestre y las fuentes de agua; y respetar los derechos de las comunidades colindantes”, explicó Ancalinho Ramírez Miranda, responsable de Monitoreo Integral de las Unidades de Manejo Forestal de Inversiones Valentina&Nathaly S.A.C.
Para demostrar la legalidad de la madera que venden y generar confianza en sus clientes, Valentina & Nathaly ha implementado un sistema de trazabilidad que ha permitido optimizar el tiempo, tener mayor precisión en campo y brinda mayores condiciones para el trabajo. “Cada árbol es censado con un código, el mismo que se conserva en el arrastre, en el embarque y en la planta de transformación. El código no se pierde en ningún momento”, precisa Ramírez Miranda.
En Ucayali, también se encuentra Forestal Gil, una empresa familiar que fue fundada hace 20 años con el sueño de ser responsable con los bosques. Hoy, los hermanos Eduardo y Claudia Gil Navarro continúan el legado de su padre: gestionan una concesión forestal maderable de 47 745.55 hectáreas, transforman la madera para enviarla a otros países y, de la merma, fabrican muebles y productos utilitarios que venden bajo la marca Madetier. Solo esta última actividad genera empleo para 15 familias.
Con cuatro constancias de cumplimiento de obligaciones que otorgó el Osinfor, Forestal Gil se ha convertido en un referente de gestión sostenible de los bosques y un aprovechamiento responsable que se realiza mediante un plan de manejo que inicia con el censo forestal, la identificación de los árboles comerciales y que prioriza la conservación de los árboles semilleros para asegurar la regeneración natural del bosque.

Legalidad que demuestra con evidencia
Detrás de estas historias existe un elemento fundamental: la supervisión forestal. A través del trabajo en campo y del análisis de información, el Osinfor verifica el cumplimiento de las obligaciones de los titulares de títulos habilitantes y genera evidencia que permite conocer cómo se aprovechan los recursos forestales y que abre nuevas oportunidades.
Esta información que se encuentra disponible para los ciudadanos a través del Sistema de Información Gerencial del Osinfor (SIGOSFC), contribuye a fortalecer la transparencia, a reconocer el cumplimiento y a brindar elementos de confianza para quienes toman decisiones en el mercado.
Vive estas historias en la Expo Amazónica 2026
Del 22 al 25 de octubre, los visitantes de la Expo Amazónica Ucayali 2026 podrán conocer estas experiencias en el stand 192 del Osinfor, en el Campo Ferial de Yarinacocha.
A través de una propuesta que conecta historias, productos forestales y experiencias de aprendizaje, el Osinfor mostrará cómo la supervisión contribuye a generar información confiable sobre el aprovechamiento de los recursos del bosque.
La entidad también participará en el Salón Forestal, un espacio de articulación entre el Estado y el sector privado para visibilizar el potencial económico de los bosques gestionados responsablemente.
Asimismo, en la II Expo Indígena presentará la Mochila Forestal, una herramienta educativa e intercultural que acerca conocimientos técnicos y normativos a las comunidades nativas, con el fin de fortalecer sus capacidades para el aprovechamiento legal y sostenible de sus bosques comunales.
Porque detrás de cada producto forestal de origen legal hay una historia que merece ser conocida. Y detrás de cada cumplimiento demostrado, una oportunidad para construir un futuro más sostenible.
