La producción de granada representa aún una pequeña parte del total de frutas y hortalizas producidas en el mundo; sin embargo, su consumo está creciendo rápidamente. En la actualidad, la superficie mundial dedicada al cultivo de esta fruta supera las 300,000 hectáreas. Los principales productores mundiales son India y China, seguidos de Irán, Turquía, Afganistán, Estados Unidos, Iraq, Pakistán, Siria y España.
Estándares de calidad
Una nueva norma de la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas (CEPE) (EN) facilitará el comercio de granadas de alta calidad, lo que resultará beneficioso tanto para productores como consumidores.
La nueva normativa de la Comisión para las granadas proporciona unos criterios mínimos de calidad acordados que pueden referenciarse en los contratos comerciales, ayudando a los compradores a abastecerse de productos de calidad similar.
Al mismo tiempo, proporciona una referencia fiable a agricultores y comerciantes, asegurando un producto de alta calidad para los consumidores; lo que en última instancia se espera que contribuya a estimular su comercio.
La normativa, promovida por España, se adoptó en la 66ª sesión de Grupo De Trabajo Sobre Normas De Calidad Agrícola de la Comisión Económica para Europa.
En total, la Comisión cuenta con más de 100 normativas de calidad agrícolas para frutas y hortalizas, frutos secos y desecados, carnes, patatas de siembra, flor cortada, huevos y ovoproductos.
Estas normas son utilizadas internacionalmente por gobiernos, productores, comerciantes, importadores, exportadores y organizaciones internacionales y respaldan el comercio internacional de frutas y hortalizas.
Además, promueven la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para construir sistemas alimentarios resilientes e inclusivos que prevengan el desperdicio alimenticio.
Rica y saludable
Esta fruta, que simboliza en muchas culturas la longevidad, la abundancia y la fertilidad, es rica en fibra, proteínas y vitaminas. Por ello, cada vez se utilizada más en la industria cosmética y en la farmacéutica.
Debido a su alto poder antioxidante, tanto la granada y como sus subproductos, como el zumo, las semillas y la cáscara tienen efectos favorables para la salud, entre ellos propiedades antibacterianas y anticancerígenas.
Asimismo, gracias a su piel gruesa, que previene su deshidratación, la granada puede ser fácilmente transportada en recorridos de larga distancia sin que se vea afectada su calidad; reduciendo así el deterioro y el desperdicio alimenticio.
