La presidenta de la República, Dina Boluarte Zegarra, promulgó hoy la Ley que promueve la articulación entre la industria farinácea y la producción de granos andinos como la quinua, kiwicha, cañihua y tarwi. Esta medida busca fortalecer el trabajo de más de 120 000 familias productoras ubicadas en regiones como Puno, Ayacucho, Apurímac, Cusco, La Libertad y Junín.
Durante el acto, la mandataria destacó que, en 2024, la producción nacional de granos andinos alcanzó las 144 400 toneladas, generando alrededor de 5.2 millones de jornales en el campo. Asimismo, saludó el compromiso del Congreso en la aprobación de esta norma clave para el desarrollo rural.

“Hoy no solo estamos promulgando una ley. Hoy estamos sembrando esperanza. Estamos diciendo que sí se puede crecer desde el campo, que sí se puede alimentar al mundo con nuestros alimentos, y que sí se puede vivir con dignidad sin dejar nuestras raíces”, manifestó la jefa de Estado.
Mediante esta ley se incluirá, de manera progresiva, un porcentaje de harina de granos andinos (quinua, cañihua, kiwicha o amaranto y tarhui o chocho), en la industria del pan, pastas y galletas que se producen en el país.
La implementación de la presente norma será de manera progresiva en un plazo de cinco años, contados a partir de la vigencia de la ley. Para tal efecto, el Ministerio de la Producción, a través del Instituto Nacional de Calidad (Inacal), en coordinación con el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) y el Ministerio de Salud, determinarán los granos que podrán procesarse e integrarse a la harina de trigo mediante un estudio técnico.
Finalmente, el Gobierno reiteró su compromiso de seguir impulsando grandes proyectos vinculados al agro, como las obras hídricas que se ejecutan en 15 regiones del país, las cuales permitirán ampliar la frontera agrícola en un millón de hectáreas.
