Frente a la pasividad e inacción del Gobierno central y ante el abuso de la industria láctea en contra de más de 30,000 familias, la Asociación de Ganaderos Lecheros del Perú (Agalep) anunció un paro nacional para el próximo 15 de marzo. Una de las exigencias es que el precio por litro de la leche sea de S/ 1.80 y no S/1.00 que se les paga desde hace 10 años.
“No permitamos que se destruya la matriz productiva nacional y se ponga en riesgo la seguridad alimentaria del país”, indicó la presidenta de Agalep, Nivia Vargas Cabanillas.
Por su parte, el presidente del Consejo Regional de la Leche de la Región Arequipa, Gianni Simoni Rosas, acotó: “Responsabilizamos a la industria láctea el habernos llevado a esta situación de desesperación y no tener un mínimo sentido de responsabilidad social empresarial y esperamos que en esta oportunidad el Estado deje de proteger al Monopolio y ponerse al lado del pueblo”.

Los ganaderos lecheros demandan lo siguiente:
- Modificar la definición de leche evaporada en el Reglamento de Leche (D.S. 007-2017-Midagri). Ya Panamá y Estado Unidos enmendaron la plana a Perú por permitir que en el rotulado se permita denominar leche evaporada a un producto que ha sido elaborado con un gran porcentaje de leche en polvo, porque induce a engaño a sus consumidores. En el Perú las Instituciones como Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) y el Instituto Nacional de Calidad (Inacal) permiten este abuso al productor y consumidor.
- Fin del monopolio. El que una sola empresa ostente más del 80 % de poder de mercado frente a los proveedores y frente a los consumidores, demuestra un poder tal que actúa como empresa monopolística, situación prescrita en el Art. 61° de la Constitución Política del Perú. El Estado Peruano debe de intervenir de oficio y corregir esta terrible distorsión de mercado.
- Frente al incremento incesante del precio de los granos a nivel mundial desde octubre del 2020, exigimos se nos incremente el precio a S/ 1.80 por litro de leche, menor a los S/ 2.00 que paga la industria por la importación de leche en polvo y que el análisis de calidad de leche lo realicen laboratorios independientes, que no actúe la industria como juez y parte.
“Responsabilizamos a la industria láctea el habernos llevado a esta situación de desesperación y no tener un mínimo sentido de responsabilidad social empresarial y esperamos que en esta oportunidad el Estado deje de proteger al Monopolio y ponerse al lado del pueblo. Somos 33 millones de consumidores merecemos recibir un producto que sea leche y no mezclas esterilizadas”, sostiene Agalep.
