Por: Alfredo Trinidad Ardiles, gerente general de AGROPERÚ Informa
Es un legado impresionante en la historia de la agricultura y agroexportación peruana que Rafael Quevedo Flores (QEPD) haya transformado un desierto en un campo de cultivo rentable, convirtiendo la aridez en fertilidad y la carencia en abundancia. Hoy, 31 de mayo, nos deja tras partir a la eternidad en una clínica limeña donde recibía tratamiento por una enfermedad.
Quevedo fue miembro de la promoción 1958 de la Escuela Nacional de Agricultura, hoy Universidad Nacional Agraria La Molina, y uno de los pioneros en la conquista del desierto en Chavimochic, La Libertad. Comenzó con la crianza de pollos y luego incursionó en la siembra de espárragos, palto y arándano para exportación.
Además, se desempeñó como ministro de Agricultura desde el 14 de septiembre de 2010 hasta el 13 de mayo de 2011 durante el segundo gobierno del presidente Alan García Pérez. Entre los logros destacados de su gestión se incluyen:
- La firma del acuerdo de ingreso de palta Hass a Estados Unidos.
- La aprobación del Reglamento de Protección a los Derechos de los Obtentores de Variedades Vegetales, protegiendo así los trabajos de investigación y patentes de científicos peruanos en mercados internacionales.
- La contribución al Capítulo Agrícola de la Alianza del Pacífico, destacando la importancia de la complementariedad agrícola de los países miembros.
- La creación del programa Agroideas para apoyar a los agricultores afectados por el TLC firmado con EE. UU., fomentando la asociatividad y la formalización.
- La creación del PSI Sierra (Proyecto Sectorial de Irrigación para la Sierra), que permitió llevar la tecnología de riego tecnificado a la Sierra para optimizar el uso del agua e incrementar la producción.
Descanse en paz, estimado ingeniero Rafael Quevedo Flores. Desde donde esté, que abogue por que la III Etapa del PE Chavimochic se haga realidad sin más contratiempos.
