En los últimos dos años, diversos factores afectaron tanto la demanda como la producción de banano en todo el mundo. En el Perú, las áreas sembradas de banano se han visto reducidas; asimismo, de enero a agosto del 2022, los envíos de este fruto sumaron 123,790 toneladas por un valor de US$ 87 millones, lo que significó una caída del 16% tanto en valor como en volumen y significará el cuarto año de descenso consecutivo, según FreshFruit.
Hasta agosto del 2022, los principales destinos del banano peruano fueron los Países Bajos (29% de participación), Panamá (21%) y los Estados Unidos (15%). En general, Europa solía recibir el 49% de los envíos, mientras que Estados Unidos recibía el 23% y Asia el 10%.
En el 2019, las áreas de banano reportaban cerca de 162,917 hectáreas, pero para el 2020 estaban por caer debajo de las 162,000 hectáreas. Si bien no hay cifras oficiales más recientes, se estima que estos valores han retrocedido levemente en el 2022 debido a la salida de diversos inversionistas y empresarios ante la caída de la rentabilidad del cultivo.
Evolución de los envíos de banano en los últimos años
El banano peruano ha tenido una particular dinámica de exportación en los últimos ocho años. Desde el 2015 hasta el 2018, el crecimiento de los envíos se mantuvo estable alcanzando un promedio de 9% anual. Al finalizar este periodo positivo para el banano, el Perú se posicionó como el décimo cuarto mayor proveedor del mundo con más de 227,150 toneladas solo en el 2018. Sin embargo, el país nunca logró una participación significativa (0.9%).
Este crecimiento se vio interrumpido desde el 2019, año en que se exportaron 222,669 toneladas, 4% menor al periodo anterior. Esta primera caída estuvo principalmente explicada por razones de producción interna: Piura, principal productor de la región, experimentó temperaturas mínimas históricas que afectaron principalmente zonas como el Valle del Chira, perjudicando sustancialmente la producción del banano.
Con el inicio de la pandemia en el 2020, la exportación del banano se complicó aún más. Los costos logísticos empezaron a incrementar, la mano de obra en la cosecha se vio limitada por la cuarentena, los puertos se congestionaron y los contenedores empezaron a aumentar en sus precios. Con ello, los envíos de banano se redujeron a 216,663 toneladas, 2.7% menor al 2019.
En el 2021 la situación no mejoró y se adicionó un aumento en la oferta por parte de los competidores de otros continentes como Turquía y Vietnam. En este año las exportaciones peruanas sumaron 214,294 toneladas, 1.1% menos que el periodo anterior. Tras todas estas caídas consecutivas, el Perú descendió al puesto 18 en el ranking global, con 0.8% de participación.
En lo que va del 2022, los envíos peruanos se están enfrentando a una nueva caída. A los factores del año anterior, que siguen vigentes, se sumó el conflicto entre Rusia y Ucrania. Las consecuencias de esta guerra sumada a la inflación internacional han contraído la demanda significativamente. Además, la producción está viéndose mermada en toda Latinoamérica por el avance de los costos de producción y transporte.
Se incrementaron los costos de exportación
El transporte es el principal componente en la estructura de costos en la exportación del banano. Dado su bajo precio por kilogramo, los envíos llegan a pesar casi el doble que, para la uva, la palta o el arándano. Debido a la crisis mundial de los contenedores, el costo del transporte se ha llegado a multiplicar hasta cuatro veces en comparación a los años prepandemia. En el 2022, los precios han sobrepasado los US$ 9,500 por contenedor en sus picos más altos, afectando gravemente la rentabilidad obtenida por los exportadores. También se vieron afectados los tiempos de envío debido al gran congestionamiento de los principales puertos del mundo, llegando a aumentar los tiempos de espera hasta en 60 días, lo cual obligó a los exportadores a invertir más en la conservación de la fruta para que llegara en condiciones deseables a sus destinos.
La crisis de los fertilizantes es otro factor importante en el aumento de los costos de producción. Desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, la escasez de fertilizantes incrementó, empujando significativamente los precios del cultivo. Esto también afectó la producción, ya que el menor uso de fertilizantes tanto en calidad como en cantidad produjo que las cosechas se vieran reducidas en volumen.
Además, en abril del 2021, el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) confirmó la presencia del hongo Fusarium oxysporum f. sp. cubense Raza 4 Tropical en Sullana, Piura. Debido a este riesgo, los productores de banano en la región norte se vieron obligados a incurrir en mayores gastos de cosecha y cultivo del producto para poder prevenir dicha enfermedad.
Con ello, los costos de producción y comercialización del banano peruano pasaron de US$ 5.38 por caja (18 kilogramos), a estar cerca de los US$ 10.3 por caja, aproximadamente. Esto significó un incremento en los costos de casi el 91%.
Los competidores aumentaron su oferta
Debido al incremento de los costos logísticos, los mayores consumidores de Europa y Asia están optando por priorizar banano de regiones cercanas. Con ello, la demanda para los países latinoamericanas se ha visto disminuida.
Y esto ha generado un círculo vicioso. Ante menos demanda, se ha ajustado la oferta a la baja en Latinoamérica. Y debido a la caída de la producción de los países latinoamericanos, en Asia y Europa los países proveedores como Filipinas y Francia encontraron un espacio para incrementar su oferta, lo que empuja aún más a los latinoamericanos.
En el caso de Ecuador, el líder global con 25.2% de participación, a nivel general está experimentando dificultades similares al Perú. Sin embargo, ha visto cierta recuperación en su principal destino, Rusia (con 20% de participación), debido a la eliminación temporal del arancel. Para atenderlo, dado que ofrece mejores precios, ha reducido sus ventas al resto de Europa y Norteamérica para priorizar el mercado ruso. El espacio que ha dejado en Estados Unidos ha sido rápidamente absorbido por México, que sigue con una agresiva estrategia de exportación a este destino. Es tal la agresividad de México, que ha aumentado sus envíos en casi 10% a su vecino del norte, generando una caída en el precio del banano en esa plaza.
Debido a este aumento de la competencia en todos los destinos principales del Perú, los exportadores peruanos se han visto bastante perjudicados. De enero a agosto de este año, el precio recibido por los exportadores peruanos fue, en promedio, US$ 12.67 por caja, dejando una rentabilidad de US$ 2.37 por caja.
