El sector agroexportador peruano logró un hito histórico en 2024 con la exportación de granadilla, alcanzando un volumen récord de 230 166 kilogramos por un valor FOB de $902 109. Estas cifras representaron un incremento del 309 % en volumen y 408 % en valor respecto a 2023, consolidando a este fruto en los mercados internacionales.
De acuerdo con datos del ADEX Data Trade, procesados por el Servicio para el Desarrollo Integral Rural (Sedir), el desempeño de las exportaciones de granadilla en los últimos cinco años muestra una evolución variable, pero con una tendencia positiva. En 2020, se exportaron 42 343.97 kg por un valor de $113 402.28. En 2021, el volumen creció a 62 114.89 kg, aunque con una ligera disminución en valor a $109 355.84. En 2022, las cifras bajaron a 40 650.87 kg por $112 754.47. Sin embargo, en 2023 se registró un repunte al exportar 56 197.19 kg por un valor de $177 441.41, marcando el inicio de un crecimiento sostenido que se consolidó en 2024.

Lima lideró las exportaciones de granadilla en 2024
El éxito de la granadilla en el mercado exterior está impulsado principalmente por la producción de Lima, que encabezó la exportación con 166 848.11 kg, representando el 72 % del total, y generando $638 468.86 en ingresos.
Otras regiones con aportes significativos son Arequipa (26 054.80 kg por $103 115.05) y Junín con 10 829.04 kg por $44 294.49 dólares), destacando como polos clave de producción.
También contribuyeron las regiones como Áncash (7282 kg por $24 958.76), Pasco (5278.80 kg por $23 237.95 dólares) y Lambayeque (3670 kg por $20 673). En menor escala, participaron La Libertad, Callao, Ica y Piura, consolidando la presencia de la granadilla en diversas partes del país.

Factores clave del crecimiento exportador
El notable aumento en las exportaciones de granadilla en 2024 se debe a la mejora en los procesos productivos, el acceso a nuevos mercados y la creciente demanda internacional de productos con alto valor nutricional. La granadilla se ha posicionado como un superalimento atractivo, lo que ha favorecido su expansión en el comercio exterior.

El crecimiento de este sector genera oportunidades para pequeños y medianos productores, impulsando el desarrollo económico en distintas regiones y consolidando a Perú como un referente en la exportación de frutas exóticas.
