Un total de 15 222 familias cafetaleras reciben asistencia de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), que interviene en 15 942 hectáreas de cultivo de café con el objetivo de mejorar la producción y ampliar las oportunidades comerciales, como parte de las acciones para promover alternativas económicas frente al tráfico ilícito de drogas.
Estas cifras fueron destacadas por el presidente ejecutivo de Devida, Alberto Ramos Otiniano, durante el lanzamiento de ExpoCafé Perú 2026, realizado en el auditorio de Promperú, en San Isidro.
“Porque detrás de cada taza hay una familia, una parcela, meses de trabajo, conocimientos que pasan de generación en generación y, sobre todo, una decisión de construir oportunidades a partir de una actividad lícita y sostenible”, expresó el titular de Devida.
Durante su intervención, destacó la historia de Alfonso Yaranga Curi, productor de Anchihuay, en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), quien mejoró el manejo de su parcela y la calidad de su café con asistencia técnica, lo que le abre posibilidades de acceder a mercados más competitivos.
También resaltó la experiencia de Yossi Rosanita Portocarrero Saucedo, caficultora del distrito de Ocumal, en Amazonas, quien, junto con su familia y con apoyo de Devida, mejoró la calidad de sus cafés especiales. Su esfuerzo le permitió obtener reconocimientos en competencias nacionales.

18 organizaciones del desarrollo alternativo mostrarán su producción
Para esta edición de ExpoCafé Perú, Devida prevé la participación de 18 organizaciones cafetaleras del desarrollo alternativo, con productos provenientes de territorios como el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), Tingo María, La Merced, San Juan del Oro y Jaén.
La feria se realizará del 26 al 29 de noviembre en el Centro de Convenciones Casa Prado, en Miraflores. Será una oportunidad para que los productores establezcan contactos comerciales y acerquen sus cafés especiales a nuevos consumidores.
De esta manera, Devida busca que más familias accedan a ingresos sostenibles mediante actividades lícitas que reduzcan su vulnerabilidad frente al tráfico ilícito de drogas.
