La producción y calidad del café en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem) se fortalece mediante la implementación de prácticas agronómicas avanzadas en 2994 hectáreas de cafetos, dentro del marco de las Escuelas de Campo (ECA), con la participación de 2519 familias de la zona.
Estas capacitaciones están a cargo de un equipo multidisciplinario de las actividades de Café, Asociatividad y Gestión Comunal de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida). Bajo la metodología “aprender haciendo”, las y los especialistas orientan a las y los productores en la aplicación de técnicas y prácticas agrícolas eficientes, asegurando un aprendizaje práctico y sostenible.
En cada sesión, las familias cafetaleras incorporan labores agrícolas acordes al calendario fenológico de la planta, garantizando un manejo integral que favorece su crecimiento, resistencia y productividad. Entre las acciones más relevantes se encuentran la poda, el abonamiento, el control de plagas y enfermedades, así como el manejo adecuado del suelo y la sombra.

Este esfuerzo conjunto busca no solo incrementar el rendimiento y la calidad del café del Vraem, sino también fortalecer la organización comunal y las capacidades de gestión de asociaciones y cooperativas productoras.
“Las escuelas de campo nos enseñan mucho, nos abren la mente para hacer mejor uso del tiempo, la tecnología y las herramientas para mejorar nuestro café. Ahora apuntamos a producir café de calidad y no solo de cantidad”, destacó Wilder Mallqui Sarabia, presidente del grupo ECA Chaupimayo, en el distrito de Anco.
