Escribe: Dr. Luis Campos Baca, doctor en Ciencias Ambientales, profesor principal de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana e investigador RENACYT
La Amazonía Peruana, que ocupa el 10.1 % del área total de la Amazonia continental (el segundo lugar en extensión de esta extensa cuenca), debe ser considerada zona estratégica de gran interés nacional, por su gran potencial para el desarrollo del país, sobre la base de sus recursos naturales renovables y su ubicación geopolítica.
Esta enorme ventaja no ha sido aprovechada como debiera ser, por falta de un marco jurídico promotor, que permita mayor inversión para generar sólidas bases técnicas y científicas, dinamizar su economía, promover la inclusión social y acercarse a las agendas de “vivir bien” en armonía con la naturaleza.
Históricamente se han hecho grandes esfuerzos para mejorar las rutas y agendas con la intención de crear las condiciones que permitan lograr el desarrollo inclusivo en esa región. Personalmente he participado como autor y/o coautor de leyes como la Ley Marco para el desarrollo de la Amazonía, sobre el Manejo Forestal y Fauna Silvestre, sobre Residuos Sólidos, además de gestionar la Comisión de Amazonia y Ambiente en el Congreso de la República, para contar con un espacio de concertación y propuestas para impulsar el desarrollo de esta vasta región.
No obstantes esos esfuerzos, aún seguimos rezagados y distantes de los logros que se exhiben en los indicadores sobre la calidad de vida de los pobladores a nivel nacional.
Las propuestas quedaron en gestiones débiles
Las propuestas de desarrollo que plantearon algunos expertos quedaron solo en papeles, o gestiones sin el impacto esperado, por lo cual hacemos un llamado a las autoridades, incluyendo al próximo gobierno a ponerse la camiseta de la Amazonía para sacar a esta importante región de las condiciones de subdesarrollo en la que se encuentra, a pesar de su enorme riqueza.
Turismo y artesanía
Pese al enorme potencial turístico que tiene la Amazonía, este subsector no ha llegado a convertirse en el pilar de desarrollo, debido a la débil promoción de sus atractivos a nivel internacional y la deficiente infraestructura y servicios turísticos exigidos por el mercado.
En varios eventos se ha propuesto convertir a la ciudad de Iquitos y la Amazonía peruana en zonas de atracción turística internacional, pero enfatizando en su condición de región privilegiada en diversidad de ecosistemas y diversidad cultural.
Es urgente formular un plan actualizado turístico de la región, integrado al plan nacional y a los planes de los países de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), que incluya la ampliación de la interconexión aérea nacional e internacional, en base al concepto del cielo abierto u otros modelos ya ejecutados por los países amazónicos; la creación y fortalecimiento de cinturones turísticos, desde el aeropuerto a las vías que comunican a los principales centros de atracción y corredores turísticos se consoliden como paquetes de turismo ecológico, científico, etc.
Asimismo, proponer una ley para la creación de una Zona Franca Turística e Industrial por un período de 30 años.
Tareas pendientes en materia forestal y agroforestal
Falta actualizar un marco legal sobre la tenencia de la tierra y el uso de los recursos naturales con una visión a largo plazo, que incentive la inversión en proyectos de manejo de bosques, recuperación de áreas degradadas, industria maderera y productos forestales no maderables. No contamos con una microzonificación ecológica forestal que nos permita calcular el potencial maderero de las áreas concesionadas con mejor aproximación y con evaluación de impactos. Los cálculos y mediciones del potencial son limitados para usarlos en las evaluaciones económicas o valoración seria de las concesiones forestales que requieren mayor información científica para incluirlas en los indicadores de nuestro patrimonio natural, pero cuantificadas.
Diversificar los bionegocios
Como ya lo hemos indicado, la Amazonía en general y Loreto en particular, ofrecen potencialidades naturales que han merecido poca atención en el pasado. Ya es hora de que empecemos a diversificar bionegocios, a través de la generación del agregado a las frutas nativas, peces tropicales, plantas medicinales, propuestas que vayan más allá de la comercialización de la madera aserrada y triplay, porque esta genera desperdicio de materia prima y bajo rendimiento.
Existen CITES forestales, pero no reciben la inversión necesaria para que cumplan su función, de capacitación a los productores forestales, en procesamiento y mercado por ejemplo.
Los nuevos productos
Falta una política de promoción de los productos de la biodiversidad que pueden tener un mercado externo. Los mercados de los 8 países amazónicos deberían estar interconectados.
La agenda de biocomercio debe fortalecerse a nivel de los países de la OTCA, porque hay productos similares y mercados que pueden complementarse en redes de consumo.
El Estado debería establecer las reglas de juego estables a largo plazo para el desarrollo forestal sostenible en base a la legislación y política que estimule la inversión para generar empleo y actualizar y sincerar las áreas forestales de producción permanente, para que con mayor precisión y seguridad las pongan a disposición del sector privado con el fin de garantizar el suministro oportuno y permanente de materia prima a la industria.
Fortalecer la veeduría forestal
Es importante fortalecer la administración y control de los bosques con personal permanentemente capacitado, estimulado y con modernas tecnologías, catastros y equipo adecuado, lo que permitirá que en tiempo real conocer la situación de los bosques, en relación a su dinámica y uso. La veeduría forestal debe potenciarse para contar con un mejor control y con la participación de las comunidades locales.
Modernizar la industria maderera generando productos con valor agregado, con certificación forestal, tecnologías modernas y procesos menos burocráticos, y con sistemas de créditos adecuados a la realidad local.
Centro de formación de mando medio
Hay que crear un centro de formación de mando medio en áreas de manejo de bosques (inventarios, reposición forestal y aprovechamiento) e industria forestal incluyendo manufactura en productos con alto valor agregado.
Que las cámaras de comercio, asociaciones industriales realicen promociones de sus productos en ferias internacionales e identificación de nuevas oportunidades de mercado y negocio internacional, con alianzas estratégicas con inversionistas.
No hay política agroindustrial
En la Amazonía no existe una política de desarrollo para la agroindustria. Se generaliza el concepto de que en la selva no se puede hacer agricultura y se desconoce que en cada rincón amazónico los agricultores y las comunidades nativas y ribereñas, producen diversos productos que son comercializados en los mercados de las diferentes ciudades.
Hay posiciones extremadamente ambientalistas, en lugar de ordenar esta actividad y planificar el desarrollo de esta región en forma sostenible, obstaculizan, prueba de ello es que los agricultores siguen expandiendo su frontera agrícola, generalmente utilizando sus propios métodos, porque el Estado no ha priorizado fortalecer este sector en amazonia por esa carga de prejuicios.
Hay una desarticulación entre la producción y transformación, lo que conduce a una falta de inversiones, mercados, etc.
Ninguna extensión agraria
Ausencia de servicios de extensión y transferencia de tecnologías para el agro ha sido una constante en los 200 años de independencia. Falta actualizar los procesos de producción y definición de nuevos productos más competitivos. Hay algunos intentos aislados de promover los súper alimentos, pero que no generan un impacto de dimensión social en el que se note el desarrollo e inclusión masiva. Hay que orientar los esfuerzos para apoyar a los pequeños emprendedores que con pasión luchan para lograr posicionarse en el mercado.
Se requiere promover mecanismos de asesoramiento, extensión y capacitación para el mediano y pequeño productor, con la participación de la academia, institutos de investigación, ONGs, comunidades y empresarios.
Sin energía no hay desarrollo
Es importante hacer notar, que la deficiencia de servicios energéticos genera pérdidas en esta región.
Hay que desarrollar mecanismos financieros para compensar esto. La interconexión eléctrica, el uso de energías renovables en el marco de las oportunidades sobre cambio climático son las principales oportunidades.
Es necesario hacer un plan macro sobre la diversificación de cultivos a largo plazo en donde se deba incluir la calendarización de cultivos para un mejor aprovechamiento de las plantas de transformación. Con esto podemos enfrentar la producción estacional de algunos frutales y cronogramas durante todo el año.
Lograr la vinculación del campesino con las empresas para desarrollar programas de producción agroindustrial, que permita la transferencia de tecnología, garantía de compra y a precios adecuados a la economía de mercado.
Camu camu, palmito…
Hay que evaluar la factibilidad técnica, económica y de mercado de los productos que tienen paquetes tecnológicos conocidos, tales como, camu camu, palmito, yute, barbasco, uña de gato, paiche, castaña, gamitana, sacha inchi, que tienen propiedades medicinales, alimenticios y uso cosmético.
Con la tecnología tradicional no competitiva los índices de producción son bajos. La investigación debe orientarse con mayor peso, a resolver los cuellos de botella de las cadenas productivas.
Por eso es urgente promover la planificación de la producción mediante el uso de la información generada por el ordenamiento territorial, la organización de los productores, el uso de plataformas de información, teniendo en cuenta la oferta, la demanda regional y de mercados externos.
Desarrollar tecnologías apropiadas para mejorar la producción y productividad agropecuaria y pesquera para zonas inundables, no inundables de la Amazonía y en zonas de altura.
Promover la organización de la comercialización de productos tradicionales y no tradicionales, creando mecanismos de acopio, almacenamiento y transporte accesible, para el pequeño y mediano productor.
Lo que se debe hacer
Hay que resolver las trabas que existen para un buen uso de las áreas inundables o barriales de la amazonia peruana. No es posible que estas extensas áreas utilizadas por los agricultores estén en una situación de uso sin un marco legal que los ampare.
Promover mecanismos e información sobre mercado y tecnologías para productores rurales
Para resolver los problemas de crédito, crear una institución financiera para apoyar a los agricultores, ganaderos, pesqueros y agroindustriales que permitan una base productiva estable.
Promover la creación de una cartera de proyectos de inversión agropecuaria, pesquera y agroindustrial con base en estudios e investigaciones adecuadas a la realidad local para el pequeño, mediano y gran inversionista.
