Cada segundo viernes de octubre, el Perú celebra el Día Nacional del Cuy con el propósito de valorar su crianza como motor económico y aliado para la seguridad alimentaria, por sus grandes propiedades nutricionales. Esta cadena productiva es principalmente familiar-comercial y reúne a más de 800 000 productores de la sierra y la costa.
Perú es el principal productor y exportador mundial de cuy, con más de 25 millones de cuyes. Su carne es muy demandada en el mercado internacional, razón por el cual su producción ha crecido entre 18 % a 20 % anualmente. Sin embargo, el consumo de carne de cuy en Perú todavía es bajo, con un promedio de menos de un kilogramo por persona al año.
Según datos de la Convención Internacional Cuyícola, la cadena productiva está mayormente liderada por mujeres y las principales regiones productoras de cuyes son Cusco, Cajamarca y Áncash. Otras regiones con importante producción son Apurímac, Junín, Lima, La Libertad, Ayacucho, Arequipa y Lambayeque.

Propiedades nutricionales de la carne de cuy
A pesar de su diminuto tamaño, el cuy (Cavia porcellus) posee grandes valores nutricionales capaces de prevenir enfermedades cancerígenas. frece la carne de cuy: 20.3% de proteína; 1.6 % de grasa; 1.2 % de minerales como el calcio, fósforo, zinc y hierro; y 0.1 % de carbohidratos totales y disponibles. Estos valores destacan en los registrados por otras carnes de consumo popular como aves, vacuno y ovino.
Consumir carne de cuy aportará 29 miligramos de calcio, 29 mg de fósforo, 1.57 mg de zinc y 1.9 mg de hierro. Además, 0.06 mg de tiamina, 0.14 de riboflavina y 6.50 de niacina.
Por otro lado, el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) la carne de cuy está conformada de la siguiente manera: 74.64 % de humedad, 19.49 % de proteína, 3.67 % de grasa 1.14 % de minerales.
Y la piel de cuy, que también es consumida en diferentes platos, está conformada así: 60.21 % de humedad, 32.2 % de proteína, 8.1% de grasa, 0.4% de minerales.
Asimismo, el informe concluye que la carne de los cuyes jóvenes es más suave y jugosa que la de los cuyes adultos.

El cuy: Un legado gastronómico andino
Gracias a su crianza sostenible y su versatilidad en la cocina, el cuy se ha convertido en un ícono de la gastronomía andina, conquistando tanto a locales como a visitantes extranjeros.
Este alimento combina un sabor excepcional con un profundo valor cultural y nutricional, representando un pilar de la tradición culinaria andina. Promover su consumo y reconocer su trascendencia es clave para preservar y difundir este legado, asegurándonos que siga siendo parte esencial de nuestra identidad gastronómica.
El cuy se puede preparar de diversas maneras, dependiendo de la región y las tradiciones locales. Algunas de las formas más populares de prepararlo son las siguientes: picante de cuy, cuy chactado o frito, cuy al horno, cuy relleno, sopa o caldo de cuy, cuy a la caja china, cuy crocante o empanizado, entre otro.

Razas de cuy con alta calidad genética
Con el fin de potenciar la crianza de este animal, el INIA ha desarrollado y liberado 4 razas de cuy con alta calidad genética como son Perú, Inti, Andina y Kuri, las cuales poseen buena capacidad cárnica, precocidad, buen tamaño de peso comercial y calidad de carne.
