El retraso de las lluvias plantea un panorama preocupante para el sector agrario. En particular, el centro-sur y norte del país enfrentan un significativo retraso en las siembras, lo que pone en riesgo la campaña agrícola 2024-2025. Esto no solo compromete la economía de los productores agrarios, sino que también amenaza la seguridad alimentaria nacional y podría aumentar el desempleo en las zonas rurales.
Declaratoria de emergencia
Las regiones más afectadas por la sequía son Piura y Lambayeque en el norte, cuyos reservorios están casi vacíos, y Puno en el sur, donde el lago Titicaca ha bajado a un nivel crítico de casi 80 centímetros. Además, la región altiplánica enfrenta otras irregularidades climáticas, como heladas y fuertes vientos. Desafiando al fantasma de la sequía que se cierne sobre la región altiplánica, los agricultores han iniciado la siembra de quinua, papa y avena forrajera, con la esperanza de que las lluvias lleguen pronto para salvar por lo menos parte de sus cultivos.
Ante esta situación, el Gobierno Regional de Piura ha solicitado al gobierno central la declaratoria de emergencia por déficit hídrico para la región. El 25 último, el alcalde de Marcavelica, Sullana, Enoc Ojeda Ruiz, exigió al gobierno central no solo la declaración de emergencia, sino también la asignación de un presupuesto para financiar medidas de respuesta.
Según estimaciones de la Asociación de Productores Agroindustriales de Piura, el déficit hídrico en esa región norteña pone en riesgo a unas 50.000 hectáreas de cultivos de exportación y 280 000 puestos de empleo formal.
Ríos y reservorios con niveles críticos
Al cierre de esta edición, los principales ríos del país presentaban caudales por debajo de sus promedios históricos, y el río Amazonas en la selva seguía bajo, afectando el transporte fluvial. Los principales reservorios que abastecen los valles costeros, como “Poechos” y “San Lorenzo,” operaban al 25 del presente con solo el 21.5 % de su capacidad. (Ver cuadros adjuntos).
Retraso en las siembras
Debido a esta situación, la instalación de cultivos, especialmente en el sur, está desfasada. Un informe del Senamhi del 17 de octubre indica que la siembra de quinua en Puno, tradicionalmente realizada entre septiembre y octubre, está retrasada por la falta de lluvias. Situaciones similares se presentan en otros cultivos de secano, como las habas.
Pronósticos moderadamente favorables
Aunque los pronósticos del Senamhi como del Ing. Wilian Alva León, presidente-fundador de la Sociedad de Meteorólogos del Perú, son moderadamente alentadoras para los próximos meses, es evidente que la producción agraria se verá afectada debido al retraso de las lluvias. Mientras el especialista en agrometeorología del Senamahi, Ing. Glicerio Canchari Carrasco, estima que las aguas frente a la costa central y norte del Perú se mantendrán en niveles normales, el Ing. Alva descarta la presencia del fenómeno “La Niña”. Esto sugiere una tendencia hacia la normalización gradual, lo cual devolvería esperanza a los agricultores.
Por lo menos para pasto
Si bien las siembras están atrasadas en varias zonas, como en el centro-sur, una eventual normalización de las precipitaciones permitiría recargar ríos y acuíferos y llenar reservorios y proporcionar abundante pasto para el ganado.
Cuando hay suficiente agua se puede impulsar una campaña complementaria de siembras con cultivos de corto período vegetativo para compensar el desfase.
Acciones necesarias
La latente amenaza de sequía en el norte, el centro-sur y la Amazonía ha generado gran preocupación en los productores agrarios. Ante esta crisis climática, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, liderado por el Ing. Ángel Manero Campos, debe convocar a expertos del sector público y privado para coordinar las mejores estrategias de manejo de cultivos y ganadería en este escenario adverso. Es esencial actuar con urgencia, ya que mañana podría ser demasiado tarde.
Cuadro Nº 1
Situación de los principales ríos del país
Al 25 de octubre reciente


