Ocho comunidades nativas del distrito de Pichari, en el Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), recibieron instrumentos de georreferenciación y rectificación de área que permiten delimitar con mayor precisión sus territorios y contar con mayor respaldo para la protección de sus tierras.
La georreferenciación forma parte del proceso de saneamiento territorial que impulsa el Gobierno Regional Cusco, a través de la Gerencia Regional de Agricultura, en distintos puntos de la región. Esta intervención busca brindar mayor seguridad jurídica a las comunidades y contribuir a prevenir posibles conflictos territoriales.
Pitirinquini, Catungo Quimpiri, Gran Shinongari, Otari, Monkirenshi, Marontoari, Sankirosi y Tsegontini son las comunidades que accedieron a estos instrumentos, con los cuales cuentan con mayores elementos para establecer sus límites y proteger los espacios donde viven sus familias.

Cabe indicar que, después de las acciones desarrolladas en Megantoni, en la provincia de La Convención, esta intervención se extiende al Vraem como parte de una política orientada a mejorar la seguridad jurídica de las tierras y contribuir a la protección de las comunidades.
“Con la georreferenciación, nuestras comunidades nativas cuentan con documentos que protegen sus tierras y brindan tranquilidad a sus familias”, señaló el gerente regional de Agricultura, Henry Campana Tamayo.
La delimitación precisa de los territorios constituye una herramienta para la protección de los derechos de las comunidades y la prevención de conflictos. De esta manera, el saneamiento territorial contribuye a brindar mayor seguridad jurídica sobre las tierras y preservar el territorio para las futuras generaciones.
