Con el objetivo de potenciar la producción cacaotera de 100 hectáreas de cultivo en el Valle de los Ríos Apurímac Ene y Mantaro (Vraem), la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) brinda asistencia a 100 familias asháninkas en la región Cusco.
La asistencia técnica consiste en el acondicionamiento de terreno, trazo y alineamiento del área de cultivo, instalación de viveros familiares, embolsado, repique de plántulas de especies forestales, y otros temas que ayudarán a mejorar el proceso de cultivo de cacao en etapa de instalación.
Con ese fin, firmaron un acta de entendimiento entre Devida y la Organización Asháninkas y Machiguengas del Río Apurímac (OARA), las comunidades nativas de Sankiroshi, Marontuari, Monkerenshi (Pichari), Limatambo (Villa Kintiarina) y Sampantuari (Kimbiri).
Muchas de estas familias se dedicaron por mucho tiempo al cultivo de yuca, plátano y otros productos agrícolas solo para consumo, por lo que esta iniciativa representa una opción de desarrollo sostenible que permite diversificar la producción y generar desarrollo para los pueblos originarios del centro y sur del Vraem.
Rita Barboza, agricultora asháninka de la comunidad nativa de Sampantuari, refirió que, con la asistencia, aprenden nuevas técnicas de trabajo agrícola y destacó la labor de la mujer en el campo. “El trabajo en la chacra no es solo para los varones, las mujeres también podemos hacerlo. Nuestros hijos colaboran en los trabajos agrícolas”, apuntó.
“Nosotros como asháninkas debemos cambiar la forma de trabajar la tierra porque hemos visto que con el paso del tiempo se ha empobrecido y necesita abonar para dar una buena producción”, finalizó.
Por otro lado, a través de la Actividad Acuicultura de Devida, cinco comunidades nativas que forman parte de la OARA reciben asistencia en la crianza de peces. Para este fin, se entregó 57 875 alevinos para la producción de 19,098 kg. de carne de paco, cuyo valor aproximado es de 248 283.
