Diferentes comunidades campesinas del sur del país vienen innovando sus procesos productivos basados en diversidad biológica y orientados a la conservación sostenible de sus territorios, gracias al apoyo del Ministerio del Ambiente (Minam) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), a través del Programa de Pequeña Donaciones del GEF.
En todas esas prácticas se aplican saberes ancestrales y se mejoran las capacidades locales, logrando productos con valor agregado elaborados a base de especies nativas que contribuyen a la conservación de la agrobiodiversidad, la seguridad alimentaria, la economía local y sus medios de vida.
Algunas de esas experiencias sostenibles son:
La Comunidad Campesina de Susapaya, en el distrito del mismo nombre, en Tacna, trabaja en la conservación del guanaco. Ha logrado manejar adecuadamente los puquios para obtener mejores pastos y ha destinado 4200 hectáreas para el manejo sostenible de este camélido amenazado. Ahora se preparan para generar ingresos a través del turismo que atrae esta especie, y en el futuro, por la venta de su fibra.
En la laguna Aricota, la Asociación de Productores San Pedro Candarave ha desarrollado un novedoso sistema para recuperar y manejar la población del pez nativo carachi amarillo. Están recuperando dicha especie y el suche, ambas en peligro. Además, cuentan con un criadero que funciona usando paneles solares. Así, tienen más oportunidades de obtener ingresos gracias a la pesca y la comercialización de alevinos.
Los criadores de alpacas y llamas, así como los conservacionistas de guanacos y vicuñas están aplicando prácticas de manejo que impulsan actividades productivas sostenibles como la bioartesanía y el turismo comunitario.
En otras poblaciones de esa zona se han desarrollado productos con valor agregado como mermeladas, jugos y filtrantes, entre otros, que tienen sus propios empaques y registro sanitario, entre otros requisitos para su comercialización.
A esas prácticas mencionadas se suman otros proyectos productivos con uso de energía solar, como las hiladoras solares de Arequipa y el sistema de riego flotante de la laguna Chullpia de Puno, entre muchos otros.
