Seis comunidades del distrito de Parinari, en la región Loreto —Nueva Unión, Parinari, Roca Fuerte, San José de Parinari, Tángarana y San Roque 7 de Junio— han dado un paso importante en la articulación comercial del aguaje sostenible al concretar alianzas con el sector privado, lo que permite la venta formal del fruto bajo criterios de legalidad y sostenibilidad. Este avance es resultado de un proceso de fortalecimiento de la organización comunal y de la implementación de acuerdos colectivos para el manejo y la comercialización del recurso.
Las comunidades cuentan con derechos otorgados por la autoridad regional competente para el aprovechamiento del aguaje y contribuyen a la conservación de aproximadamente 126 000 hectáreas de humedales amazónicos. Durante la última temporada de aprovechamiento, lograron cosechar 102 toneladas de aguaje de manera legal y sostenible, de las cuales 11 toneladas fueron comercializadas formalmente mediante acuerdos con empresas que valoran el origen responsable del producto.
Un hito relevante en este proceso fue alcanzado por la comunidad de San José de Parinari, liderada por su apu Hilter Noriega, y la comunidad de San Roque 7 de Junio, presidida por Mayer Lomas, quienes lograron establecer ventas directas a empresas locales como NALSAC, FRUTAMA, Todo Frutas, Sacha Huayo y Agro Jungle Perú. Estas alianzas comerciales han permitido el acceso a precios diferenciados, reconociendo y poniendo en valor el cumplimiento de buenas prácticas de manejo y los esfuerzos de las comunidades por conservar los aguajales.
Como parte del fortalecimiento de esta cadena de valor, la comunidad de San José de Parinari fue beneficiaria del Fondo Emprendedores de la Naturaleza, promovido por el Ministerio del Ambiente a través del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp). Este apoyo permitirá la implementación de un centro de acopio comunal que mejorará las condiciones de almacenamiento y comercialización del aguaje, además de facilitar el cumplimiento de los requisitos del mercado.
Estas experiencias evidencian que el manejo sostenible de este fruto no solo contribuye a la conservación de los humedales amazónicos, sino que también fortalece la autonomía económica, la gobernanza comunal y las alianzas con el sector privado, posicionando a las comunidades del Marañón como referentes en el uso responsable de los recursos naturales.
