Con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de las familias originarias mediante iniciativas agrícolas sostenibles como el cultivo de café, la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) fortalece las capacidades de 16 familias de la etnia ashéninka de la comunidad nativa Shimashiriavo, ubicada en el distrito Río Tambo, provincia Satipo, región Junín.
Como parte del trabajo que realiza el equipo profesional de Devida en el manejo técnico del cultivo de café, se convocó a las familias participantes y se desarrolló una Escuela de Campo para Agricultores (ECA), en las que se abordaron temas como poda sistemática por hileras, control de plagas, manejo adecuado de planta de beneficio, importancia del compostaje, secado de granos, entre otros.

Por muchos años, estas familias estuvieron dedicadas únicamente a la recolección de frutos como forma de vida. Actualmente, los productores de esta zona se dedican mayormente a sembrar café de las variedades catuay, catimor, canéphora y bourbón; adicionalmente, cultivan yuca y plátanos, productos que comercializan para el sustento de sus familias.
El participante de la actividad café, Andrés Valentín Jumanca, contó cómo ha mejorado su forma de producción del café con la asistencia técnica. “Vengo participando desde el 2019. Todo empezó con reuniones informativas y, poco a poco, empezamos a instalar los viveros, adecuar la chacrita. Ahora, ya tenemos frutos que estamos cosechando. Contamos con el apoyo de semillas, abonos, herramientas y la asistencia personalizada. Ahora estoy ampliando también mi parcela”, expresó.
Dato
Devida invirtió un total de S/ 737,341 para mejorar el cultivo de café en 271.5 hectáreas, en beneficia a 306 familias de los pueblos originarios de Mazamari, Pangoa y Río Tambo.
