El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) ha publicado el pronóstico de riesgo agroclimático para el cultivo de papa correspondiente al trimestre mayo-julio de 2025. En la sierra se prevén precipitaciones entre niveles normales y superiores, así como temperaturas que oscilarán entre valores normales, inferiores y superiores.
Durante junio y julio, podrían presentarse periodos secos, especialmente en la sierra occidental. En la costa, no se registrarían precipitaciones, y se esperan temperaturas diurnas y nocturnas entre niveles normales inferiores y normales.
Costa central y sur
Entre mayo y julio, se esperaría un ambiente favorable para las labores de siembra, brotamiento de semillas, emergencia plántulas y el crecimiento vegetativo de las plantaciones instaladas, ya que se prevén temperaturas diurnas en torno a sus normales y temperaturas nocturnas de normales a ligeramente frías, por lo que se estima un riesgo bajo.
Asimismo, dichas condiciones previstas permitirán la ejecución adecuada y oportuna de aporque, abonamiento, riego y otras labores culturales, sin descartar posibles impactos por la presencia de días cálidos y problemas fitosanitarios asociados a la alta humedad, especialmente en zonas próximas al litoral.
Sierra norte
Durante mayo y junio, en las localidades de la vertiente oriental, se mantendrán las condiciones de humedad superiores a lo esperado, lo que contribuirá al desarrollo de las plantaciones instaladas correspondientes a la campaña chica 2025. Sin embargo, para los campos en maduración, se incrementará las dificultades para la ejecución de cosechas e incrementará las incidencias de problemas fitosanitarios, por lo que los factores de riesgo podrían alcanzar hasta un nivel medio.
Por el contrario, en los sectores de la vertiente occidental, la prevalencia de lluvias en torno a sus normales y días cálidos, incrementaran las necesidades de riego para las siembras de la campaña chica; en tanto que, para los campos en maduración se espera un ambiente propicio para la cosecha. Durante el mes de julio, no se descartan afectaciones por incrementos de demanda hídrica debido a la temporada, estimándose un riesgo de nivel medio, especialmente en la vertiente occidental.
Sierra central
De mayo a julio, en las localidades de la vertiente occidental la mayoría de las parcelas en secano iniciaran el periodo de descanso estacional, por lo que no se prevén impactos importantes. Para el desarrollo de la campaña chica 2025, manejadas bajo riego, es más probable que las necesidades hídricas se incrementen debido a la alta radiación y seguida de temperatura nocturna más frías de lo habitual, por lo que los riesgos previstos incrementaran significativamente hasta un nivel medio.
Para las localidades de la vertiente oriental, la prevalencia de lluvias de normales a superiores con respecto a su climatología, favorecerán el desarrollo normal de la campaña chica 2025, por lo que se prevén niveles de riesgo entre medio y bajo, sin descartar afectaciones por la helada, granizadas y otros eventos extremos, especialmente en zonas de mayor altitud, incrementando los factores de riesgo hasta un nivel alto.
Sierra sur y altiplano
Para el periodo mayo-julio, la prevalencia de factores de riesgo como temperaturas cálidas y una escasa humedad ambiental, propia de la estación no tendrían impactos significativos, ya que las plantaciones ya finalizaron su periodo de maduración y se encuentran en plena temporada de cosecha e iniciando el periodo de descanso estacional.
Para los valles interandinos de la sierra sur occidental, la alta radiación incrementará las necesidades de riego de la campaña 2025, repercutiendo en el desarrollo normal de las plantaciones instaladas. Asimismo, no se descarta afectaciones por la helada, olas de calor y otros eventos extremos de corta duración, propias de la época.
