El Senamhi ha publicado el pronóstico de riesgo agroclimático para el cultivo de café correspondiente al trimestre de marzo a mayo de 2025. Según el análisis, se prevé que en la selva norte y centro las precipitaciones varíen entre niveles normales y superiores. En cuanto a las temperaturas diurnas y nocturnas, se espera que presenten condiciones entre normales superiores y superiores.
Selva norte
En las zonas cafetaleras de Jaén y San Ignacio (Cajamarca), se prevé que las precipitaciones estarían entre normales a superiores, aunado las temperaturas máximas entre normales a superiores para el trimestre de marzo a mayo 2025, y promoverían el avance del llenado de frutos en los cafetales; no obstante, las lluvias sobre sus valores normales en marzo, podrían promover condiciones para la incidencia de enfermedades como “roya amarilla” y “ojo de gallo” en las plantaciones, por lo que, el nivel de riesgo agroclimático sería alto en marzo y medio de abril y mayo.
En marzo, se estima un nivel de riesgo agroclimático entre medio y alto para las plantaciones de café en fructificación y maduración en la zona productora de Alto Mayo (San Martín). Esto se debe a que las precipitaciones superarían los niveles normales, lo que favorecerá la proliferación de enfermedades como la “roya amarilla” y el “ojo de pollo”, especialmente en variedades susceptibles y parcelas con manejo agronómico deficiente.
Además, podrían acelerar el proceso de maduración, por ende, las actividades de cosecha y postcosecha se adelantarían; las lluvias intensas podrían provocar la caída de frutos maduros creando condiciones propicias para el establecimiento de la broca del café.
En abril, el nivel de riesgo agroclimático sería medio, dado que se esperan condiciones climáticas similares al mes previo, con una ligera disminución de las precipitaciones que promoverían el avance de maduración. Ya en mayo el riesgo sería bajo, debido la disminución de lluvias.
Selva central
En las zonas cafetaleras de La Divisoria, distrito de Hermilio Valdizán (Huánuco), se prevé para el próximo trimestre lluvias cercanas a los promedios climatológicos y temperaturas adecuadas. Estas condiciones favorecerían el crecimiento y desarrollo de las cerezas en las plantaciones en fructificación, así como el avance de la maduración. Sin embargo, no se descarta el incremento de plagas asociadas a la alta humedad. Por lo tanto, el nivel de riesgo agroclimático sería entre bajo y medio.
En las zonas cafetaleras de Villa Rica (Pasco) y Pichanki (Junín), se prevén lluvias superiores a lo normal durante marzo. Respecto a las temperaturas serian entre normales a cálidas en el trimestre. Estas condiciones favorecerían el llenado del grano, pero también aumentarían la incidencia de “roya amarilla” y “ojo de pollo” en plantaciones con baja ventilación afectando principalmente las etapas de fructificación y maduración. Por lo tanto, el nivel de riesgo agroclimático oscilaría entre medio y bajo.
En abril y mayo se prevé lluvias con acumulados entornos a su climatología, favorables para el avance de maduración, principalmente para zonas productoras a mayor altitud. Sin embargo, en zonas productoras de baja altitud estas condiciones podrían afectar la floración normal de cafetales. Por lo que, el nivel de riesgo agroclimático estaría entre medio y bajo.
Selva sur
En las zonas cafetaleras de Quebrada Yanatile (Cusco) se prevé temperaturas entre normales a superiores en el trimestre, además de lluvias con acumulados normales a inferiores. Estas condiciones ambientales podrían acelerar el desarrollo de granos. Asimismo, el incremento de temperaturas generaría mayor demanda hídrica en las plantaciones. En aquellas zonas donde, ya culminaron la maduración de granos, estas condiciones podrían facilitar un secado uniforme, reduciendo el riesgo de fermentación indeseada. Por lo que, el nivel de riesgo agroclimático sería de medio. Tambopata (Puno) el riesgo sería bajo en próximo trimestre, debido a que las precipitaciones estarían sobre y dentro de lo normal, favorables para la fructificación y avance de maduración. Sin descartar, el posible incremento de enfermedades y plagas asociadas a la temporada.
