Con el objetivo de agregar valor a la fibra de vicuña, la Dirección Regional Agraria de Apurímac está capacitando a comuneros de seis provincias en los procesos de predescerdado y descerdado manual, como parte del proyecto Vicuñas. Estas capacitaciones les permitirán elaborar tops de hilos, fibra limpia y diversas prendas artesanales.
Las sesiones se realizan en la planta de procesamiento de fibra de camélidos sudamericanos ubicada en la granja San Antonio, en el distrito de Tamburco. Este centro no solo sirve para la transformación de la fibra, sino también como espacio de capacitación para futuros profesionales, artesanos textiles y estudiantes de universidades e institutos de la región.

Los beneficiarios del proyecto están aprendiendo a manejar las máquinas de la planta, cubriendo todo el proceso desde la clasificación, lavado y peinado de la fibra, hasta el cardado y la confección de hilos, telas y productos acabados.
Durante las capacitaciones en el descerdado manual, se separan partículas extrañas como materia vegetal, polvo y caspa que se encuentran entremezcladas con las fibras, seleccionando solo los pelos más finos. Además, estas formaciones buscan crear futuras “maestras descerdadoras” en las comunidades, promoviendo el desarrollo local.
