Por: Rodolfo Ardiles Villamonte
Todo hace indicar, señalan los expertos, que tendremos escasez de alimentos para el primer semestre del año que viene, como consecuencia de las menores siembras realizadas por los agricultores, afectados por la falta de capital propio, pues debieron afrontar la crisis sanitaria durante dos campañas; la caída de los precios de sus productos y las estrecheces y sobrecostos que tuvieron al momento de enviar sus cargas a los mercados. A ello se han sumado los altos precios de los fertilizantes sintéticos y agroquímicos importados, como consecuencia del alza de precios de los hidrocarburos a nivel mundial; la mayor cotización del dólar; y, el aumento de los costos laborales.
Los directores regionales de agricultura informan que los avances de siembra correspondientes a la campaña agrícola 2021-2022, “no son alentadoras”.
Los agricultores, por su lado, sostienen que los gastos de instalación de sus siembras, se han incrementado en promedio 40 %. Así, la instalación de una hectárea de arroz que en la campaña anterior era de 7 mil soles/ ha, pasó a 12 mil soles/ha, lo que significa un aumento de 71 %.
Perú importa menos urea
Una de las fuentes consultadas para esta perspectiva es el Centro Peruano de Estudios Sociales (Cepes), entidad que frente a la menor producción, sostiene que será necesario importar más alimentos para el 2022. Según su director, Dr. Laureano del Castillo Pinto, antes de la pandemia se importaban 484 millones de dólares en fertilizantes (400 mil toneladas, con un promedio mensual de 33 mil t); el año pasado se importaron 373 millones (373 mil t); actualmente, hasta setiembre, 275 millones de dólares (235 mil t).
La crisis de los fertilizantes
El Ing. Agr. Rómulo Delgado Medina, director de la Agencia Agraria Castilla, Arequipa, dice que la urea costaba S/ 62 y subió a S/ 230; el fosfato de amonio que costaba S/ 85 , ahora llega a los S/ 200; lo que los obliga a sembrar la mitad de la superficie utilizada en años anteriores; además, algunos meteorólogos pronostican un déficit de lluvias. Según los expertos, los fertilizantes más utilizados hoy en el sector agrícola en Perú son: urea, nitrato de amonio, fosfato diamónico, sulfato de potasio; y los solubles como: nitrato de calcio, sulfato de magnesio, nitrato de magnesio y sulfato de potasio.
Los alimentos de mayor consumo
El Dr. Laureano Del Castillo Pinto cree que esta crisis de los fertilizantes afectará la producción de papa, arroz, frutas y hortalizas, así como al maíz amarillo duro; en el caso de este último los mayores costos elevarían los precios del pollo. Uno de sus temores es que los agricultores hayan vendido y/o consumido la papa que se utiliza como semilla. Y precisa: “esa posibilidad de desabastecimiento ya la habíamos advertido el 2020. Por esa razón apoyamos las demandas de la Convención Nacional del Agro Peruano (Conveagro) y de los gremios agrarios por un bono. Lamentablemente esto llegó bastante tarde para los agricultores”, comenta.
Advertencia de las Naciones Unidas
De allí que el Dr. Del Castillo sugiere al gobierno tener listos los contactos para, si fuera necesario, importar algunos alimentos durante el verano. Asimismo, señala que esta advertencia también ha sido hecha por las Naciones Unidas, que alertaron sobre el aumento global del precio de los alimentos, con un agregado, la volatilidad del dólar.
Dicen las Naciones Unidas: “La subida concreta del índice fue de un 3,2 % respecto a octubre con un alza de los precios mundiales del trigo en un 5 %, en un contexto de escasez de las reservas mundiales debido a la disminución de las cosechas en los principales países exportadores, como Canadá, Rusia y los Estados Unidos de América”.
Y, agregan: “El precio del trigo y del resto de cereales importantes también aumentaron de septiembre a octubre. Los precios del aceite vegetal alcanzaron un máximo histórico el mes pasado. En contrapartida, disminuyó el costo de la carne y el azúcar”.
La urea de Bolivia
Una medida desesperada del actual gobierno propone adquirir urea de Bolivia, país que tiene una planta de amoníaco y urea montada en Bulo Bulo, Cochabamba –actualmente paralizada– “que producía 650,000 toneladas al año, de las cuales 20,000 t se destinaban al mercado interno”, según expresó el vicepresidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, Luciano Montellano.
Sin embargo, el Perú para comprar a los bolivianos tendrá que competir con Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, países que aspiran hacer similares operaciones en beneficio de su agricultura.
¿Una planta de fosfatos?
Entretanto, el ministro de Desarrollo Agrario y Riego, Bach. Víctor Maita Frisancho, ha informado que “ya se tienen los recursos para construir una Planta de Fosfatos en Bayóvar”, propuesta que suena muy bonita, pero tiene sus bemoles.
Luego de una licitación pública realizada por el Estado peruano en marzo del 2005, Bayóvar fue entregada a la empresa brasileña Vale do Río Doce, la misma que invirtió 566 millones de dólares para construir una planta de procesamiento de roca fosfórica y un puerto en la bahía de Sechura. En marzo de 2009, Odebrecht se adjudicó el contrato para la construcción de la zona de descarga, faja transportadora, zona de secado , una carretera de acceso y puerto.
Actualmente Vale Do Río Doce tiene una planta de procesamiento con capacidad de 3.9 millones de toneladas métricas al año y proyecta ampliarla en 49 %. Además, dispone de un puerto, con capacidad para recibir barcos de hasta 50 pies de calado. ¿En qué resquicio ingresa Maita Frisancho? Eso es un misterio… Ojalá no sea otra tomadura de pelo.
Subsidio
Para prevenir un virtual desabastecimiento alimentario, el 20 último, el gobierno oficializó las subvenciones con recursos del Fondo AgroPerú a los agricultores familiares que tengan entre 2 y 10 hectáreas y que compraron fertilizantes entre el uno de agosto del 2021 hasta el 31 de marzo del 2022. El subsidio sería entre S/ 300 y S/ 1,300 según el tamaño del área, lo que beneficiaría a 300,000 agricultores.

Los arroceros de Piura
El Sr. Saúl Núñez Montenegro, presidente de la Asociación Peruana de Productores de Arroz, manifiesta que los agricultores están subsistiendo sobre la base de sus ahorros con los que están realizando las labores de siembra y cosecha. “Cada vez nos encontramos más débiles e indefensos. Hay agricultores que han vendido sus animales para culminar las labores de fertilización. Pese a ello debo advertir que hay muchos lugares donde no se ha podido aplicar la última fertilización del arroz, como es el caso de mi región, Piura”, manifiesta.
Agrega que la banca no está otorgando crédito debido al tema de la pandemia y el Estado se encuentra ausente.
Los arequipeños
Por su parte, el Ing. Rómulo Delgado Medina, director de la Agencia Agraria de Castilla, Arequipa, manifiesta que en esa región la agricultura intensiva se desarrolla en la zona costera, donde el 50 % son terrenos alquilados. Explica que: quienes trabajan la tierra bajo esta modalidad están obligados a salir adelante con su campaña. “Aquí la mayoría acude a las cajas municipales y rurales que nos dan crédito inmediato, y eso es lo que hemos estado haciendo para poder comprar fertilizantes. Podemos llegar a producir 14,000 kg de arroz por hectárea, pero para ello necesitamos altos índices de fertilización», comenta.
Agrega que no solo los fertilizantes, sino otros insumos como los agroquímicos han incrementado sus precios. Y con ello aumenta el costo de producción de diferentes alimentos, como arroz, papa, quinua, entre otros.
“Si el agricultor nota que su actividad ya no es factible ni rentable, deja de sembrar. También puede que algunos sigan sembrando, pero ya no pueden aplicar las cantidades necesarias de fertilizante, todo esto pone en peligro la seguridad alimentaria”, dice.
El Ing. Delgado Medina comenta que en Camaná, Tambo y Ocoña se han abierto mesas de diálogo entre el gobierno y los comités de productores, para tratar el problema y, confirmar el padrón en caso de recibir subvenciones.
