Los pequeños productores del sector de Chiurán, caserío Cárap, distrito de Pamparomás, provincia Huaylas, región Ancash, cosecharon 1.5 toneladas de arveja Usui (Pisum sativum L), gracias a una escuela de campo que implementó el Servicio para el Desarrollo Integral Rural (Sedir) para mejorar la productividad de este cultivo y, de esa forma, obtener mayores ingresos.
La siembra se realizó en abril y durante tres meses los agricultores aprendieron sobre el manejo de plagas y enfermedades que generan daños graves a la planta. El Oidium, por ejemplo, es un hongo que ataca las hojas y afecta a la formación de vainas.
“Los trips son conocidos como ‘piojo de arveja’ y seca las hojas, mientras que la arañita roja daña sus nervaduras. Todo eso es lo que hemos enseñado”, comentó el técnico de Sedir, Wilmer Alegre.
En la escuela de campo, los productores también aprendieron sobre la distancia promedio de 40 centímetros que debe haber entre planta y de 80 centímetros entre surco para un buen manejo y rendimiento del cultivo. Una separación entre plantas sin la distancia correcta podría generar que las vainas se aplasten mutuamente lo que afectaría su desarrollo. Los agricultores de Chiurán pueden sembrar hasta dos veces por año la arveja Usui.
Economía
La leguminosa es uno de los principales cultivos del distrito de Pamparomás, específicamente del río Loco, que genera importantes ingresos económicos. El kilo en chacra actualmente llega a los S/2.2 y que luego se vende en los mercados de Caraz y Chimbote.
Sedir entregó semillas certificada a los productores y, además, brinda conocimientos en temas de gestión de costos de todo el manejo del cultivo con la finalidad de estimar cuánto de ganancias obtendrán en cada cosecha.
Las actividades de Sedir se desarrollan en el marco del proyecto de cooperación con la Fundación Servicio de Liechtenstein para el Desarrollo (LED).
