La granadilla (Passiflora nitida HBK), fruta exótica que crece principalmente en la Amazonía peruana, es poseedora de una insuperable fuente de fósforo y niacina, así como calcio y hierro, vitaminas esenciales para el organismo e incluso tiene bondades laxativas, relajantes e hipoalergénico.
La fruta exótica contiene fosforo, que ayuda al crecimiento y reparación de células y tejidos en el cuerpo, ideal para mantener en buen funcionamiento los riñones; también contiene niacina que es usada para prevenir el colesterol y las deficiencias cardiacas.
Asimismo, es considerado como un fruto hipoalergénico, es decir, ideal para combatir de manera natural los síntomas de una reacción alérgica. En tanto, gracias a sus bondades laxativas, permite que el consumidor regule su sistema digestivo y evite el estreñimiento; además, controla la acidez estomacal y ayuda a cicatrizar las úlceras. La mágica fibra se encuentra albergada en el interior de sus viscosas semillas.
También es poseedora de un alto contenido de calcio y hierro, que ayuda a estimular el crecimiento, tener energía y conservar los huesos sanos. Según datos nutricionales también es un relajante natural, por lo que puede ser empleada para tratar problemas como el insomnio.
A esta lista también se suman un listado de vitaminas esenciales para el organismo: tales como la de tipo A, B1, B2, B3, B9, E, C (con alto valor antioxidante), K y la provitamina AV.
Joya de los incas
La granadilla era un fruto apreciado en la época preinca y también durante los tiempos del Virreinato, al ser un elemento esencial en la medicina popular. Sus hojas eran usadas para curar males como la fiebre amarilla, la erisipela, la gota, las hernias y también se empleaba para bajar la calentura del cuerpo. Tanto los ancestros como los colonizadores no dudaban en recurrir a sus bondades para sanar los males que los afectaban.
De hecho, en algunas regiones y comunidades del Perú todavía sigue siendo un insumo básico para amilanar los mencionados males y dolencias. También emplean el jugo de sus hojas para tratar la tifoidea.
¿Cómo consumirla?
La manera más tradicional de ingerir la granadilla es pelarla y extraer las semillas que posee en su interior. Pero también puede servir como topping para una ensalada de frutas, en jugos, cócteles, helados, yogurt, mermeladas y gelatinas.
Otra manera innovadora de consumirla es a modo de postre, como por ejemplo el mousse de granadilla, en compota y en un parfait. También puede servir de acompañamiento en un plato de panqueques.
De este fruto no se desperdicia nada. La flor de granadilla es otro tesoro tropical que no pasa desapercibido en el mundo de la gastronomía, ni de la cosmética y la medicina natural. El polen de esta especie es empleado para el consumo de los usuarios, y su potencial néctar es considerado un ingrediente estrella para los productores de fragancias.
La infusión de flor de granadilla es ideal para calmar el sistema nervioso, y ha demostrado tener efectos positivos en la reducción de estrés e hipertensión.
