Las exportaciones peruanas de productos farmacéuticos veterinarios sumaron $37 297 000 entre enero y agosto de 2026, lo que representó un incremento del 13 % respecto al mismo periodo del año anterior, cuando alcanzaron los $32 954 000, informó la Gerencia de Manufacturas de la Asociación de Exportadores (ADEX).
Este desempeño responde a la mayor demanda regional, la internacionalización de las empresas, la incorporación de tecnología en los procesos productivos y la inversión en investigación y desarrollo (I+D), que favorece la creación de nuevos productos y su adaptación a las necesidades de los clientes, explicó Alejandro Wong Ramos, presidente del Subcomité de Productos Veterinarios del Comité Químico del gremio.

Ecuador lideró la lista de destinos con $5 846 000. Le siguieron Bolivia, con $5 395 000, y Costa Rica, con $4 371 000. Los otros países del grupo de los diez principales destinos fueron México, Nicaragua, Colombia, Guatemala, Panamá, Honduras y República Dominicana.
La importancia de los mercados regionales pone de relieve el papel de las regulaciones sanitarias. En ese contexto, la entrada en vigor de la Decisión 960 de la Comunidad Andina (CAN) generó preocupación entre las empresas del sector, pues buscaba establecer normas para el registro, control, comercialización y uso de productos veterinarios en Perú, Bolivia, Colombia y Ecuador.
Ante esta situación, ADEX advirtió oportunamente al Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) y al Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) sobre las dificultades que enfrentaban las empresas peruanas para adecuarse a las nuevas disposiciones. A inicios de octubre, la CAN dio a conocer la Decisión 970, que postergó la entrada en vigor de la Decisión 960 hasta el 2 de octubre de 2031.
Más oportunidades
Wong Ramos señaló que, aunque los países de América Latina concentran la mayor parte de los envíos, las empresas nacionales también han identificado oportunidades en Medio Oriente y Asia. “Para aprovecharlas, deben adecuar su portafolio a las exigencias sanitarias y responder a las necesidades específicas del sector pecuario”, mencionó.
Asimismo, afirmó que la industria veterinaria presta cada vez más atención a la prevención de enfermedades, la vacunación, el control parasitario, la bioseguridad y la inocuidad alimentaria. Esta evolución promueve el desarrollo de soluciones que complementan los tratamientos curativos con estrategias de prevención y manejo sanitario integral.
En ese contexto, destacó los avances de la oferta peruana orientados a reducir el uso indiscriminado de antibióticos en animales de granja, en línea con la tendencia hacia una aplicación responsable de los antimicrobianos.
“El potencial no está únicamente en aumentar las exportaciones de las categorías tradicionales, sino en elaborar productos diferenciados, con valor agregado y mayor contenido tecnológico”, señaló.
Misión comercial a Centroamérica
Como parte de sus acciones para ampliar las oportunidades del sector, ADEX organizó una misión comercial a Costa Rica y Honduras, del 28 de septiembre al 2 de octubre, con la participación de seis empresas nacionales.
La delegación presentó productos biológicos, farmacológicos, nutricionales, de bioseguridad y naturales, entre ellos antibióticos, expectorantes, antiinflamatorios, suplementos, desinfectantes, antiparasitarios y vitaminas. Estos productos están dirigidos a los sectores avícola, porcino, bovino, de camélidos sudamericanos, equino y acuícola, así como al segmento de animales de compañía.
Estos países han experimentado un incremento de la actividad ganadera y buscan mejorar su eficiencia, factores que favorecen la demanda de medicamentos veterinarios para prevenir y controlar enfermedades, elevar la productividad y cumplir con los estándares sanitarios exigidos a nivel global.
Animales de compañía
Por su parte, el segmento de animales de compañía presenta oportunidades asociadas a la creciente atención que los propietarios brindan a la salud y el bienestar de sus mascotas. Esta tendencia impulsa la demanda de antiparasitarios, vacunas, soluciones dermatológicas y tratamientos especializados.
Para las empresas peruanas, estos cambios abren la posibilidad de diversificar sus portafolios, desarrollar marcas propias y ofrecer productos más especializados, con el objetivo de diferenciarse y ampliar su presencia internacional.
