Las exportaciones peruanas de banano alcanzaron los $103,5 millones entre enero y agosto de 2026, un incremento del 24,6 % respecto al mismo periodo del año anterior. Sin embargo, la sanidad del cultivo enfrenta un desafío: más de 1000 hectáreas resultaron afectadas por Fusarium en el valle del Chira, Piura, según la Dirección Regional de Agricultura.
Rubén Carrasco, director ejecutivo de CultiVida, señaló que el crecimiento de los envíos debe ir acompañado de medidas para proteger las zonas productoras. “La prevención y la bioseguridad no son medidas accesorias, sino condiciones necesarias para mantener la competitividad del banano peruano”, afirmó.
En octubre, 152 productores bananeros de Piura reciben asistencia técnica para implementar prácticas de bioseguridad frente al Fusarium Raza 4 Tropical (Foc R4T). Entre las medidas recomendadas figuran controlar el ingreso a las parcelas, instalar pediluvios y limpiar y desinfectar herramientas, calzado y equipos.
Carrasco advirtió que el hongo puede permanecer durante largos periodos en el suelo y dispersarse a través de suelo o material vegetal contaminados. Por ello, recomendó reforzar la vigilancia fitosanitaria, evitar el traslado de material vegetal de procedencia desconocida y ampliar la capacitación de productores y técnicos.
Pese al crecimiento en valor, el volumen exportado todavía muestra una brecha respecto a años anteriores. Entre enero y agosto de 2026, el Perú exportó 116 766 toneladas de banano, un 26,9 % menos que las 159 645 toneladas registradas en el mismo periodo de 2018.
Para CultiVida, fortalecer las medidas de prevención mediante las buenas prácticas agrícolas (BPA), el manejo integrado de plagas (MIP) y la bioseguridad resulta fundamental para reducir el riesgo de dispersión del Fusarium R4T y proteger la productividad y sostenibilidad de la agroexportación bananera.
