El VIII Congreso Peruano de Aire Acondicionado y Refrigeración (COPEAIRE), realizado el 15 y 16 de octubre en el Centro de Convenciones del Parque de la Amistad, en Santiago de Surco, Lima, reunió a especialistas y empresas del sector para presentar tecnologías y explorar soluciones de climatización para distintas aplicaciones industriales. En ese marco, y ante las crecientes exigencias de los mercados internacionales, destacaron los avances orientados a mejorar la cadena de frío de la agroexportación peruana, cuyas ventas al exterior superaron los $15 000 millones en 2025, con un crecimiento del 18,3 % respecto al año anterior, según el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur).
Mantener la calidad de frutas y otros productos perecibles desde la cosecha hasta su llegada a los destinos internacionales representa uno de los principales desafíos de la industria. Este reto cobra especial relevancia durante el periodo 2026-2027, ante las proyecciones del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), que prevén la continuidad de El Niño Costero hasta mediados del otoño de 2027 y temperaturas del aire por encima de lo normal en la costa. Frente a este escenario, la eficiencia de los sistemas de refrigeración resulta clave para reducir las mermas y preservar el valor comercial de los productos durante el almacenamiento, el procesamiento y el transporte.

Climatización especializada en cada etapa del proceso
Para garantizar la conservación de los productos, se requieren soluciones específicas según sus características y necesidades. Entre las tecnologías utilizadas destacan los túneles de congelamiento, las cámaras de conservación y los sistemas de enfriamiento rápido poscosecha mediante hidroenfriadores (hydrocoolers), que utilizan agua fría para reducir la temperatura de los productos. A ello se suma la climatización de las salas de procesamiento, donde se realizan labores de selección, manipulación y empaquetado bajo parámetros controlados de temperatura y humedad.
Al respecto, Rubí Pacheco, Senior KAM de LG, explicó: “En la agroindustria, la climatización debe responder a las necesidades específicas de cada proceso y producto. Las salas donde se realizan actividades de selección, manipulación y empaquetado requieren condiciones controladas de temperatura y humedad, por lo que es fundamental contar con soluciones de climatización diseñadas para las exigencias de cada operación”.
La continuidad de la cadena de frío también es determinante durante el transporte. Si las condiciones de conservación no se mantienen desde el centro de acopio hasta el destino final, los productos pueden perder rápidamente su calidad. Por ello, los equipos de refrigeración para almacenes y vehículos deben formar parte de una estrategia integrada que garantice condiciones adecuadas en todas las etapas de la distribución.
Automatización y eficiencia energética
La automatización es una de las principales tendencias en la refrigeración industrial. La incorporación de sensores, controles programables y herramientas de monitoreo permite supervisar variables críticas, como la temperatura, la humedad y el consumo energético. Asimismo, facilita la configuración de alertas ante desviaciones y ayuda a identificar posibles fallas antes de que afecten la producción.
Sobre esta innovación, Roberto Morales, Master Trainer de LG, precisó: “La automatización permite optimizar el funcionamiento de los sistemas de climatización mediante sensores, monitoreo y controles programables que ayudan a supervisar variables como la temperatura, la humedad y el consumo energético. Esto permite ajustar las condiciones ambientales a los requerimientos de cada proceso y mejorar la eficiencia operativa”.
Asimismo, las empresas especializadas desarrollan e integran soluciones personalizadas, como bancadas de compresores, sistemas de ventilación mecánica y ambientes de maduración. Estos proyectos abarcan desde la evaluación técnica y la ingeniería hasta la fabricación, implementación y mantenimiento de los equipos. En este proceso, la evaluación inicial resulta fundamental para determinar los requerimientos de cada instalación y optimizar los tiempos de ejecución.
Transición hacia refrigerantes naturales
Otra de las transformaciones del sector es la transición hacia refrigerantes naturales, como el dióxido de carbono (CO₂), el amoníaco y el propano, que pueden contribuir a reducir el impacto climático de los sistemas de refrigeración frente a alternativas de mayor potencial de calentamiento global. La elección de cada tecnología depende de la capacidad requerida, las condiciones de operación, la eficiencia y las características de la instalación.
William Urcuhuaranga, gerente general de WC Ingeniería de la Climatización, destacó la importancia de esta evolución: “La cadena de frío es fundamental para la agroexportación, desde el enfriamiento inicial y la conservación hasta el transporte de los productos. Hoy, la industria también avanza hacia el uso de refrigerantes naturales, como el CO₂, el amoníaco y el propano, como parte de la búsqueda de sistemas con menor impacto climático. La elección de la tecnología depende de las necesidades y características de cada aplicación industrial”.
La adopción de estas alternativas requiere diseños especializados, sistemas de control y medidas de seguridad adecuadas a las características de cada refrigerante. Estos aspectos deben considerarse al implementar nuevas instalaciones o modernizar los sistemas existentes, con el propósito de mejorar la eficiencia operativa y preservar la calidad de los productos peruanos desde su origen hasta su destino final.
