En Chuquitambo, anexo del distrito y provincia de Pataz, región La Libertad, la palta Hass abre una nueva ruta para los agricultores. Hipólito Ríos Rodríguez, de 61 años, conoce el campo desde niño. Antes, en esta zona se sembraba principalmente maíz, trigo, papa y ocas. Hoy preside la Cooperativa Agraria Sol Naciente y apuesta por un fruto con proyección en los mercados internacionales.
En esta iniciativa también participan Dionisio Otiniano, socio de la Cooperativa Agraria Sol Naciente, y el ingeniero Pedro Santillán, de Asociación Pataz. En reconocimiento a esta apuesta productiva, la palta Hass de Pataz fue reconocida como Producto Emblemático en los Premios Summum 2026.
Las primeras 14 hectáreas de palta Hass fueron instaladas en 2023 y entraron en producción en 2026. En 2024 se sumaron otras 30 hectáreas, con lo que actualmente el proyecto alcanza 44 hectáreas. La primera cosecha permitió comercializar 30 toneladas, mientras que se proyectó otras 10 toneladas al cierre de la campaña.
Detrás de este cambio existe una alianza entre productores e instituciones. Compañía Minera Poderosa ha cumplido un papel importante mediante la ejecución de infraestructura hidráulica y un sistema de riego por aspersión, implementados bajo la modalidad de Obras por Impuestos. Esta infraestructura permite llevar agua a 170 hectáreas y beneficia directamente a 67 familias.
La empresa también ha acompañado el desarrollo del proyecto, que busca consolidar a Chuquitambo como una zona productora de palta Hass con calidad de exportación. A ello se suma el apoyo de Danper en la articulación comercial de la producción.
“La hemos sembrado con la visión de que sea para exportación”, explica Hipólito. La primera cosecha confirmó que existe una oportunidad comercial para esta producción. Danper participó en la asesoría y articulación comercial, mientras que Poderosa y las demás instituciones involucradas acompañaron el desarrollo productivo.
La palta Hass peruana tiene presencia en más de 30 mercados internacionales, entre ellos Países Bajos, España, Estados Unidos y Chile, además de destinos en expansión en Asia.
Ríos conoce el desafío y mantiene la confianza en el proyecto. Recuerda que la organización comenzó con 25 socios y actualmente reúne a 42 productores. En el campo trabaja junto a su esposa, María Campos, en jornadas que pueden extenderse hasta las seis de la tarde.
Para él, la palta representa ingresos, pero también esperanza. “El sueño es seguir adelante, crecer y buscar la economía para mi familia y para mi pueblo”, afirma.
Para Hipólito y los productores de Chuquitambo, la palta Hass representa una oportunidad concreta para generar nuevas fuentes de ingreso, desarrollar una actividad agrícola orientada al mercado y construir un futuro productivo sin abandonar el cuidado de la tierra.
