Con el objetivo de fortalecer la competitividad de la actividad caprina, el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) realizó la inseminación artificial de cerca de 180 cabras criollas pertenecientes a familias de los distritos de Sunampe, Alto Larán y El Carmen, en la provincia de Chincha, región Ica. Para ello, se utilizó semen de alto valor genético de las razas Alpino Francés y Murciano-Granadino.
La intervención estuvo a cargo de especialistas de la Estación Experimental Agraria Chincha del INIA, como parte del proyecto caprino Procap. Con este proceso se busca obtener crías con mejores características productivas, principalmente para la producción de leche destinada a la elaboración de quesos y otros derivados lácteos.
De acuerdo con las proyecciones del Procap, la mejora genética y la aplicación de tecnologías productivas podrían incrementar en aproximadamente 50 % la rentabilidad de las familias beneficiarias.
Las razas Alpino Francés y Murciano-Granadino destacan por su aptitud lechera y su utilidad para la elaboración de derivados lácteos. Una cabra puede producir entre 700 y 1200 litros de leche, con contenidos de grasa de entre 5 % y 8 %, y proteína de entre 3,6 % y 3,8 %. Asimismo, presentan capacidad de adaptación a diferentes condiciones climáticas y sistemas de crianza, incluido el pastoreo en zonas de montaña y la crianza en corrales.
La actividad también incluyó capacitaciones en manejo tecnificado, sanidad animal, producción de forraje y elaboración de bloques multinutricionales, así como en la implementación de establos con adecuadas condiciones de higiene y técnicas de ordeño. Estas prácticas están orientadas a mejorar el manejo del ganado y reducir hasta en 90 % la mortalidad de las crías durante el nacimiento.

Las inseminaciones forman parte de las 630 realizadas por el INIA durante el presente año en zonas ganaderas de las provincias de Chincha y Pisco. Como resultado de este trabajo, a la fecha han nacido 120 crías con potencial para la producción de carne y leche, contribuyendo a incrementar en más de 40 % los ingresos de las familias productoras.
De esta manera, el INIA continúa acercando investigación, tecnología y buenas prácticas a las familias productoras, contribuyendo al desarrollo de una ganadería caprina más eficiente y competitiva.
