El aumento de temperatura, las alteraciones en los patrones de lluvias y los cambios en las condiciones de humedad están modificando silenciosamente el mapa de las plagas urbanas y de vectores de relevancia en la salud pública. Mosquitos, roedores y otros organismos hallan condiciones favorables para reproducirse, sobrevivir más tiempo y, en determinadas circunstancias, colonizar territorios donde anteriormente su presencia era limitada o nula.
Un caso que genera mayor preocupación es el del Aedes aegypti, mosquito transmisor del dengue, zika y chikungunya, cuya presencia se ha reportada en los últimos años en localidades situadas en altitudes que históricamente eran una barrera para su aparición.
Mauricio Rubín de Celis, biólogo especialista en manejo integrado de plagas urbanas y presidente del Comité Organizador de Perúplagas 2026, explicó que el problema radica no solo en el aumento de mosquitos, sino en que las condiciones ambientales que determinan dónde pueden sobrevivir y reproducirse están cambiando.
“El aumento de temperatura y lluvias crea condiciones que favorecen la reproducción y supervivencia de diversas especies. El Aedes aegypti preocupa más porque es un vector capaz de transmitir enfermedades que son un serio problema de salud pública”, dijo, al tiempo de añadir que la presencia de este vector ha sido registrada en zonas ubicadas por encima de los 1800 metros sobre el nivel del mar.
Cambio en mapa de plagas
El especialista en plagas urbanas manifestó que el fenómeno no se limita a los mosquitos, ya que las temperaturas más elevadas pueden acelerar el desarrollo de numerosos insectos, mientras que las lluvias intensas, inundaciones y acumulaciones de agua generan nuevos criaderos y alteran los refugios naturales de diferentes especies.
Mauricio Rubín de Celis indicó que los eventos climáticos extremos pueden, al mismo tiempo, desplazar roedores e insectos hacia viviendas, almacenes, mercados, hospitales, plantas industriales y establecimientos donde encuentran alimento, agua y refugio.
Añadió que la preocupación aumenta frente al fenómeno El Niño, ya que en regiones endémicas del dengue el calor puede favorecer distintos procesos biológicos relacionados con el desarrollo de insectos y la dinámica de transmisión de enfermedades.
“Este escenario también representa un desafío para la industria alimentaria, la agroindustria y la agroexportación, debido a que insectos, roedores y otras plagas pueden contaminar materias primas, productos, ambientes de procesamiento y generar pérdidas económicas y comprometer el cumplimiento de exigentes estándares de inocuidad”, expresó.
Respuesta técnica
Consideró que el debate sobre cómo enfrentar plagas y vectores en condiciones ambientales cambiantes adquiere relevancia en América Latina, mientras que nuevas tecnologías de monitoreo, estrategias preventivas, métodos de control y herramientas para combatir vectores y plagas conforman hoy una agenda técnica que involucra a especialistas en salud pública, entomología, industria alimentaria y manejo integrado de plagas.
Este escenario será uno de los temas de análisis durante el XI Congreso Internacional de Manejo Integrado de Plagas Urbanas-Perúplagas 2026, que reunirá en Lima, los días 14 y 15 de septiembre, a más de 30 especialistas nacionales y extranjeros para analizar los nuevos desafíos que enfrentan el Perú y América Latina en materia de plagas urbanas y vectores de importancia en salud pública.
