En el marco del XIII Congreso Ordinario de la Central Asháninka del Río Tambo (CART), desarrollado en la comunidad nativa de Shevoja, la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) presentó los avances en la implementación de la Política Nacional contra las Drogas al 2030, destacando los resultados alcanzados junto con las comunidades originarias del distrito de Río Tambo, región Junín.
Actualmente, 595 familias de 25 comunidades reciben asistencia técnica de Devida mediante 6 actividades de intervención directa: cacao, café, acuicultura, apicultura, fortalecimiento de la asociatividad y gestión comunal. Estas acciones están orientadas a mejorar las capacidades productivas, desarrollar los emprendimientos familiares y generar oportunidades económicas lícitas y sostenibles, respetando la identidad cultural y las dinámicas propias de las comunidades asháninkas.
La CART integra a 52 comunidades originarias de las cuencas de los ríos Tambo y Perené. En este territorio, el acompañamiento de Devida contribuye al desarrollo de actividades productivas que constituyen alternativas de sustento para las familias, mediante mejoras en la producción, el valor agregado, la organización comunal y el acceso a oportunidades de comercialización. De esta manera, las familias avanzan en la consolidación de economías lícitas como una vía para mejorar sus condiciones de vida y contribuir al desarrollo de sus comunidades.

Durante la ceremonia, el presidente de la CART, Josué Sánchez Ramírez, destacó los resultados del trabajo conjunto y su impacto en las comunidades. “La renovación de compromisos nos permitirá atender a las familias asháninkas que apuestan por los cultivos alternativos como su principal sustento”, señaló. También resaltó la importancia de mantener una intervención articulada que contribuya al bienestar de las comunidades y fortalezca su autonomía frente a las amenazas del narcotráfico y otras actividades ilegales.
Como parte de este proceso de articulación, Devida y la CART avanzan hacia la renovación del convenio de cooperación, que permitirá dar continuidad a la intervención durante 5 años más. Este nuevo periodo busca dar continuidad al trabajo conjunto para ampliar las actividades productivas, promover acciones innovadoras y generar oportunidades de desarrollo sostenible para las familias asháninkas del norte del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem).
