La inseguridad alimentaria continúa siendo uno de los principales desafíos del Perú. En regiones andinas como Áncash, más de 187 000 hogares enfrentan dificultades para acceder a una alimentación adecuada, según el Infobarómetro (2023).
Frente a esta realidad, la organización alemana Deutsche Welthungerhilfe (WHH), en alianza con su socio nacional, el Instituto para el Desarrollo y Medio Ambiente (IDMA), ejecutó con éxito el proyecto “Promoviendo dietas sostenibles y saludables andinas” en la provincia de Huaraz.
La iniciativa fue posible gracias al apoyo de la Fundación Citi, que seleccionó a WHH como una de las organizaciones beneficiarias de su primer Desafío Global de Innovación, otorgándole una subvención de US$500 000. Estos recursos permitieron desarrollar capacidades entre los agricultores, vincular su producción con mercados agroecológicos, promover el liderazgo de las mujeres en espacios de decisión y contribuir a mejorar la alimentación escolar.
A dos años de su implementación, la iniciativa muestra resultados concretos al estrechar los vínculos entre la producción local y el consumo de alimentos en las comunidades, facilitando el acceso a productos frescos y fomentando hábitos alimentarios más saludables.

Entre sus principales logros destaca la incorporación de prácticas agroecológicas por parte de más de 200 agricultores, además de contribuir a mejorar más de 500 000 raciones alimentarias en las comunidades beneficiarias. Asimismo, promovió la inclusión de productos agroecológicos en la alimentación local, especialmente en instituciones educativas.
En el ámbito educativo, siete instituciones implementaron biohuertos escolares, beneficiando a más de 530 estudiantes, quienes hoy consumen hortalizas frescas mientras fortalecen sus conocimientos sobre alimentación saludable y educación ambiental.
En el plano productivo, más de 200 agricultores gestionan actualmente unidades agroecológicas, mejorando tanto su producción como la alimentación de sus familias. Además, 170 familias comercializan sus productos en mercados locales y al menos 100 participan activamente en ferias y bioferias.
El enfoque de género también ha sido un eje central de la iniciativa. Más de 100 mujeres fueron capacitadas en liderazgo y ciudadanía, permitiéndoles asumir un rol protagónico en la producción, la comercialización y la toma de decisiones dentro de sus comunidades.
«En Perú, junto con IDMA, hemos comprobado que la seguridad alimentaria y la transición hacia sistemas alimentarios más sostenibles son objetivos alcanzables cuando se trabaja de manera articulada con las comunidades y las autoridades locales», señaló Catty Quispe Rivera, jefa del proyecto de WHH en Perú.
La representante añadió que la promoción de mercados agroecológicos y la implementación de mecanismos de sostenibilidad permitirán que estos avances continúen más allá del financiamiento inicial.
Por su parte, Miguel Uccelli, CCO de Citi Perú, destacó que enfrentar la inseguridad alimentaria requiere soluciones innovadoras construidas desde las propias comunidades. En ese sentido, indicó que el Desafío Global de Innovación busca respaldar iniciativas con capacidad para generar cambios sostenibles, fortalecer las capacidades locales, promover la inclusión financiera y construir sistemas alimentarios más resilientes.
Con esta iniciativa, Deutsche Welthungerhilfe (WHH) y la Fundación Citi ratifican su compromiso con la construcción de sistemas alimentarios sostenibles y con el objetivo de avanzar hacia un Perú con Hambre Cero, mediante la cooperación, la innovación social y el fortalecimiento de las comunidades.
