Por: Teobaldo Ardiles Torres
Con grandes expectativas, un total de 31 pequeños productores comprometidos con el desarrollo sostenible de sus cultivos participan en las Escuelas de Campo (ECAs) que desarrolla el programa ProVraem para impulsar la producción de cacao en el sector Casancho, distrito de Pangoa, provincia de Satipo, región Junín.
Los beneficiarios forman parte del Proyecto Cacao Fino de Aroma de ProVraem y vienen realizando labores de encalamiento en sus parcelas con el objetivo de reducir la acidez del suelo y mejorar la disponibilidad de nutrientes para las plantas. Esta práctica forma parte de las acciones de manejo de suelos y nutrición promovidas por el proyecto, que busca fomentar las buenas prácticas agrícolas, contribuir al incremento de la productividad y calidad del cacao, y generar mayores oportunidades económicas para las familias productoras.

Uno de ellos es Domingo Casancho Leguía, productor que destaca por su espíritu innovador al incorporar una motoguadaña en las labores de mantenimiento de su parcela, reemplazando herramientas tradicionales como la pata de gallo y el rastrillo. Gracias a ello, optimiza el tiempo y el esfuerzo dedicados al manejo del cultivo.
Junto a su esposa, trabaja diariamente en el cuidado de sus cacaotales, demostrando que la unión familiar, el compromiso y la adopción de nuevas tecnologías son factores clave para construir una producción de cacao más eficiente y competitiva.
