El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) dio un paso clave en la modernización del agro peruano. A través del Programa Nacional de Riego Tecnificado, el sector puso en marcha 17 obras de infraestructura hídrica con una inversión de S/66.6 millones, orientada a mitigar los efectos del cambio climático y elevar la productividad de los pequeños agricultores.
Esta iniciativa ya rinde frutos: de las 17 obras, 10 han sido concluidas con éxito, mientras que otras siete se encuentran en plena ejecución. En total, el proyecto abarca 1600 hectáreas, permitiendo que cultivos estratégicos como el palto, papa, quinua y café cuenten con un uso eficiente y optimizado del agua.
Resultados tangibles en las regiones
Las 10 obras finalizadas han transformado la realidad de 510 familias en Ayacucho, Puno, Apurímac, Lima, Lambayeque, Huánuco, Cusco, Arequipa y Áncash. Gracias a la instalación de sistemas a nivel parcelario, estas comunidades ya gestionan el riego de forma técnica en 558 hectáreas.
Por otro lado, las siete obras actualmente en marcha en Áncash, Junín, Arequipa, Huancavelica y Ayacucho sumarán 500 hectáreas adicionales, asegurando la estabilidad productiva de otras 621 familias agricultoras.
Próximos pasos y expansión
El impulso no se detiene. En las próximas semanas iniciarán dos nuevas obras en Piura (Huapalas) y Huancavelica (Churcampa), con una inversión superior a los S/9 millones que beneficiará a 195 familias adicionales.
Más allá de la infraestructura, el Midagri apuesta por el conocimiento. A la fecha, se han realizado 278 intervenciones de asistencia técnica, capacitando a más de 500 productores. Cabe destacar que más del 50 % de los participantes son mujeres, reafirmando el compromiso del sector con la equidad de género en el campo.
Dato de interés
El Programa Nacional de Riego Tecnificado gestiona actualmente una ambiciosa cartera de 130 proyectos a nivel nacional (74 de ellos en formulación), que representan una inversión proyectada de S/498.5 millones. Este esfuerzo cuenta con el respaldo financiero parcial del Banco Mundial, consolidando un modelo de agricultura eficiente, resiliente y sostenible.
