La Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) inició la entrega de 25 bocinas comunales en comunidades nativas y centros poblados del Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem). La intervención beneficiará a 65 localidades de Junín, Ayacucho y Cusco, contribuyendo a fortalecer la comunicación rural y la organización comunal.
Esta acción facilita el acceso a información clave para la toma de decisiones comunitarias. Las bocinas comunales permiten difundir actividades productivas, servicios públicos e iniciativas vinculadas a economías lícitas, lo que contribuye a mejorar la calidad de vida y a desvincular a más familias del narcotráfico.
Como parte de la intervención, Devida capacita a 180 promotores locales, en su mayoría jóvenes y mujeres. Ellos fortalecen sus capacidades en locución, generación de contenidos y manejo de herramientas comunicacionales. Este proceso impulsa una comunicación intercultural en comunidades asháninkas y nomatsigengas.
Los promotores facilitan la convocatoria a reuniones, la difusión de acuerdos comunales y la respuesta oportuna ante situaciones que afectan a la población. Estas acciones fortalecen la organización comunitaria y el desarrollo social del territorio.

Cada kit incluye dos bocinas de 1200 watts, un amplificador de cuatro canales, micrófonos y accesorios, lo que garantiza su operatividad en zonas rurales.
“Estamos muy agradecidos por este apoyo. Esta bocina nos va a ayudar bastante, porque ahora podremos comunicarnos de manera rápida con toda la comunidad sobre reuniones, acuerdos y cualquier situación importante”, señaló Linder Tejada Díaz, jefe de la comunidad nativa Tzonquireni, en Pangoa.
Desde el 2019, Devida implementó 145 bocinas comunales en el Vraem, en Ayacucho, Cusco y Junín, consolidando un modelo de comunicación comunitaria sostenible.
