La entomología, pilar de una agricultura sana, limpia y sostenible

La entomología, pilar de una agricultura sana, limpia y sostenible [ENTREVISTA]

En un contexto marcado por el cambio climático, la aparición de nuevas plagas y las crecientes exigencias fitosanitarias de los mercados internacionales, la entomología se consolida como una ciencia estratégica para el desarrollo de una agricultura sostenible, competitiva y ambientalmente responsable. El estudio de los insectos permite proteger los cultivos y la biodiversidad, reducir el uso de agroquímicos y fortalecer el equilibrio de los agroecosistemas.

Sobre este tema, AGROPERÚ Informa conversó con la bióloga Clorinda Vergara Cobián, directora del Museo de Entomología Klaus Raven Büller de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), quien explica el rol de la entomología en la sanidad agrícola, el control biológico de plagas y la importancia de la investigación científica para el futuro del agro peruano.

 Blga. Clorinda Vergara Cobián, directora del Museo de Entomología Klaus Raven Büller de la Universidad Nacional Agraria La Molina.
● Blga. Clorinda Vergara Cobián, directora del Museo de Entomología Klaus Raven Büller de la Universidad Nacional Agraria La Molina.

 

¿Cuál es la importancia de la entomología para el desarrollo de una agricultura sana, limpia y sostenible en el Perú?

─ La entomología es fundamental para una agricultura sana, limpia y sostenible porque permite identificar, manejar y aprovechar a los insectos de manera estratégica. Gracias a esta ciencia es posible prevenir plagas que afectan la productividad y la calidad de los cultivos, promover el control biológico mediante insectos benéficos y reducir el uso de pesticidas químicos. Asimismo, contribuye a proteger la biodiversidad y los ecosistemas agrícolas, lo que resulta clave para asegurar exportaciones libres de contaminantes, y fortalece la competitividad del Perú como país agroexportador al garantizar productos inocuos y de alto valor en los mercados internacionales. En ese sentido, la entomología constituye la base científica que permite que la agricultura peruana sea más eficiente, ecológica y competitiva.

El cambio climático se intensifica y, con ello, la aparición de nuevas plagas representa un problema cada vez más serio. ¿Qué rol cumple la entomología frente a este escenario?

─ La entomología cumple un rol estratégico frente al cambio climático porque permite anticipar y manejar la aparición de plagas emergentes. A través de esta disciplina se estudia cómo los insectos responden y se adaptan a cambios de temperatura y humedad, lo que facilita el diseño de sistemas de monitoreo y de alerta temprana para prevenir daños en los cultivos. Además, impulsa alternativas de control biológico y de manejo integrado de plagas, reduciendo la dependencia de insumos químicos. Todo ello contribuye a mantener la productividad y la calidad de la agroexportación peruana incluso en escenarios climáticos adversos, asegurando la sostenibilidad agrícola del país.

Ciencia al servicio del agro: El Museo de Entomología Klaus Raven Büller de la UNALM resguarda una de las colecciones de insectos más completas del país y cumple un rol clave en la investigación científica, la sanidad agrícola y el control biológico.
Ciencia al servicio del agro: El Museo de Entomología Klaus Raven Büller de la UNALM resguarda una de las colecciones de insectos más completas del país y cumple un rol clave en la investigación científica, la sanidad agrícola y el control biológico.

 

Museo moderno con proyección regional e internacional

En diciembre pasado, la UNALM inauguró la nueva sede del Museo de Entomología Klaus Raven Büller. ¿Cuál es la importancia de este espacio y con qué tipo de laboratorios cuenta?

─ El Museo de Entomología Klaus Raven Büller es un referente científico y educativo a nivel nacional. Su importancia radica en que alberga una de las colecciones más completas de insectos del Perú, lo que permite estudiar la biodiversidad y apoyar la investigación aplicada a la agricultura. Además, es un espacio de formación para estudiantes, investigadores y productores, fortaleciendo la capacidad del país para enfrentar plagas y promoviendo el uso de insectos benéficos. El museo cuenta con laboratorios especializados donde se estudian tanto insectos plaga como insectos benéficos, lo que facilita el desarrollo de estrategias de manejo integrado y control biológico. En conjunto, se trata de un centro clave para la ciencia, la educación y la sostenibilidad agrícola del Perú.

Se afirma que es uno de los más modernos y completos de Latinoamérica. ¿Es así?

─ El museo ha sido recientemente inaugurado en una moderna sede que integra laboratorios especializados, colecciones científicas y áreas para la investigación, conservación y exhibición de insectos y otros artrópodos. Esto representa un avance significativo a nivel nacional, con proyección internacional. En este espacio se desarrollan proyectos de investigación, tesis de pregrado y posgrado, servicios de identificación para la comunidad y una sala de exhibición orientada a la divulgación científica.

¿Este museo permitirá articular investigación, formación académica y cooperación internacional?

─ Definitivamente. El museo fortalece la articulación entre laboratorios, colecciones científicas y espacios de formación, potenciando la proyección académica y científica de la UNALM a nivel nacional e internacional. Integra laboratorios de taxonomía, sistemática, manejo de colecciones y entomología aplicada con colecciones de referencia fundamentales para la identificación de especies, estudios de biodiversidad, control biológico y sanidad agrícola y forestal. Es un espacio formativo donde los estudiantes trabajan con material real, desarrollan competencias prácticas y se forman como futuros investigadores. Además, atrae a investigadores visitantes y facilita redes internacionales, estancias de investigación y proyectos colaborativos. Todo ello fortalece líneas estratégicas para el país, como el control biológico de plagas, la conservación de la biodiversidad, los polinizadores y la entomología agrícola y forestal.

Controladores biológicos: Liberación de Ceraeochrysa cincta, un aliado natural para combatir plagas y proteger la productividad de los cultivos.
Controladores biológicos: Liberación de Ceraeochrysa cincta, un aliado natural para combatir plagas y proteger la productividad de los cultivos.

 

Insectos plaga e insectos benéficos

Para comprender mejor este tema, ¿cómo se clasifican los insectos plaga y los insectos benéficos?

─ Los insectos suelen clasificarse según el impacto que generan en la agricultura. En el campo se denomina insectos plaga a aquellos que dañan los cultivos al alimentarse de hojas, tallos, raíces o frutos, o porque transmiten enfermedades que reducen la productividad y la calidad de la cosecha. Entre ellos se encuentran los gusanos defoliadores, minadores de hojas, picudos, la mosca de la fruta y los pulgones, entre otros.

¿Y qué caracteriza a los insectos benéficos?

─ Los insectos benéficos son aquellos que contribuyen al equilibrio ecológico y favorecen la producción agrícola. En este grupo se incluyen los polinizadores, como abejas y mariposas, que aseguran la formación de frutos y semillas; los depredadores y parasitoides, como mariquitas y avispas parasitoides, que controlan plagas de manera natural; y también los descomponedores, que ayudan a reciclar nutrientes en el suelo. Mientras las plagas afectan negativamente la producción, los insectos benéficos son aliados clave para una agricultura sostenible y competitiva. Desde el punto de vista taxonómico, ambos grupos se distribuyen en diversos órdenes, diferenciándose principalmente por la función que cumplen dentro de los agroecosistemas.

¿Podría profundizar en esa clasificación desde el punto de vista taxonómico?

─ En el caso de los insectos plaga, se encuentran especies pertenecientes a órdenes como Lepidoptera, donde destacan los gusanos defoliadores como Manduca sexta; Coleoptera, que incluye al picudo del algodonero, Anthonomus vestitus, y al gorgojo de los Andes, Premnotrypes vorax; Diptera, donde se encuentra la mosca de la fruta, Ceratitis capitata; y Hemiptera, como los áfidos Aphis gossypii y la mosca blanca Aleurodiccus juleikae. Su característica común es que se alimentan directamente de algún órgano de la planta o transmiten patógenos. En el caso de los insectos benéficos, estos pertenecen principalmente a órdenes como Hymenoptera, donde se encuentran Trichogramma, las avispas parasitoides y las abejas polinizadoras como Apis mellifera; Coleoptera, con los coccinélidos depredadores; y Diptera, que incluye sírfidos polinizadores en su fase adulta y depredadores en su fase larval. Funcionalmente, se clasifican en polinizadores, depredadores, parasitoides y descomponedores, todos esenciales para el equilibrio ecológico y la sostenibilidad agrícola. Una correcta clasificación taxonómica permite identificar con precisión a cada grupo y entender su rol, lo cual es fundamental para diseñar programas de manejo integrado de plagas y aprovechar adecuadamente a los insectos benéficos. En un país agroexportador como el Perú, una clasificación errónea puede incluso poner en riesgo las exportaciones.

Vigilancia fitosanitaria: Técnico del Senasa instala trampas de monitoreo como parte de los sistemas de alerta temprana y las acciones de sanidad vegetal en cultivos agrícolas.
Vigilancia fitosanitaria: Técnico del Senasa instala trampas de monitoreo como parte de los sistemas de alerta temprana y las acciones de sanidad vegetal en cultivos agrícolas.

 

Avances del control biológico en el Perú

¿Cómo se encuentra actualmente el Perú en cuanto al uso de insectos benéficos para el control de plagas?

─ En el Perú, el uso de insectos benéficos y otros agentes de control biológico viene creciendo de manera sostenida y forma parte de las estrategias oficiales para reducir el uso de plaguicidas químicos y hacer más sostenibles los sistemas de producción, especialmente en un país con una fuerte vocación agrícola y agroexportadora.

¿Esta aplicación ya se refleja de manera concreta en el campo?

─ Sí. El Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) promueve activamente el control biológico mediante el uso de insectos, ácaros y microorganismos benéficos para combatir plagas en numerosos cultivos prioritarios como cítricos, palto, vid, cacao, espárragos, café, arroz, entre otros. En los últimos años, este enfoque se ha aplicado en más de 209.000 hectáreas de cultivos hortofrutícolas en todo el país. Se han utilizado agentes biológicos como Trichogramma spp., Cryptolaemus montrouzieri, Anagyrus vladimiri, Chrysoperla spp., Trichoderma spp. y Beauveria bassiana, que ayudan a controlar plagas como cochinillas, mosca blanca, broca, gorgojos, pulgones y hongos patógenos.

¿Cómo avanza la producción local de estos agentes biológicos?

─ Para facilitar su adopción y reducir la dependencia externa, se ha inaugurado un moderno Centro de Producción de Insectos y Ácaros Benéficos en el distrito de Ate, en Lima. Este centro permite incrementar la producción de estos organismos en más del 50 % y capacitar a técnicos, estudiantes y agricultores. Además, funciona como un nodo de referencia para laboratorios asociados en distintas regiones, promoviendo la producción descentralizada de agentes de control biológico.

La capacitación es clave para el fortalecimiento técnico. ¿Qué acciones se vienen desarrollando en ese ámbito?

─ Desde 2015, Senasa ha desarrollado cursos y charlas sobre manejo integrado de plagas y control biológico dirigidos a decenas de miles de agricultores, técnicos y estudiantes, con el objetivo de fortalecer el conocimiento y la correcta aplicación de estas herramientas en el campo.

¿Existen certificaciones o estrategias ambientales asociadas a estas prácticas?

─ Sí. Se otorgan certificaciones como “Fundo Verde” a productores que aplican prácticas de control biológico, reconociendo sistemas productivos con menor uso de agroquímicos y más amigables con la salud humana y el ambiente.

¿Cuáles son los principales retos en el uso de insectos benéficos en el país?

─ A pesar de los avances, la adopción aún no es universal en todos los cultivos ni en todas las regiones. En muchos casos, los agricultores continúan dependiendo de prácticas convencionales o de esquemas de manejo integrado que combinan métodos biológicos, culturales y químicos según la necesidad. La transferencia tecnológica, el acceso a agentes biológicos y la formación de técnicos de campo siguen siendo aspectos clave para ampliar su uso de manera sostenible. En términos generales, el control biológico en el Perú está oficialmente promovido mediante políticas públicas y acciones del Senasa, con impactos crecientes en superficie cultivada, infraestructura local y capacitación técnica.

 

Experiencias destacadas en Latinoamérica

Desde su experiencia, ¿qué país de Latinoamérica ha avanzado más en el uso de insectos para el control de plagas?

─ Brasil es el país de Latinoamérica que más ha avanzado en el uso de insectos benéficos y otros métodos de control biológico. Registra el mayor número de productos biológicos registrados y una de las mayores áreas agrícolas tratadas con estos métodos en América del Sur. En cultivos como la caña de azúcar, más del 70 % del área productiva utiliza insectos o agentes naturales dentro del manejo de plagas. Además, Brasil concentra más del 40 % del mercado latinoamericano de bioplaguicidas. En términos proporcionales, Cuba destaca por su uso intensivo por hectárea, aunque en volumen total se mantiene por debajo de Brasil. Países como Bolivia, México y Perú también muestran avances, aunque en menor escala.

¿En qué cultivos debería priorizarse el uso de insectos benéficos y por qué?

─ El uso de insectos benéficos debería priorizarse en cultivos de exportación de alto valor, perennes y con alta presión fitosanitaria, como palto, uva, arándano, mango y cítricos. En estos cultivos existen exigencias fitosanitarias internacionales muy estrictas, por lo que el control biológico se convierte en una herramienta estratégica. Asimismo, no deben descuidarse los cultivos orgánicos y de nicho, donde estas prácticas son fundamentales.

Finalmente, ¿algún comentario adicional que desee compartir con los lectores de AGROPERÚ Informa?

─ La puesta en valor del Museo de Entomología Klaus Raven Büller no solo beneficia a la UNALM, sino que constituye un aporte estratégico para el país en un contexto de crecientes desafíos en sanidad vegetal, sostenibilidad, cambio climático y competitividad internacional. Este tipo de infraestructura científica refuerza la base técnica y académica necesaria para impulsar el manejo integrado de plagas y el control biológico, contribuye a la formación de capital humano especializado y favorece la articulación entre la academia, el sector público y el sector productivo. En ese sentido, espacios de difusión como AGROPERÚ Informa cumplen un rol fundamental al acercar estos avances científicos y tecnológicos a productores, técnicos, investigadores y tomadores de decisión.

 

Sobre Agro Perú

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