El mundo atraviesa profundos cambios globales y geopolíticos que redefinen el comercio internacional. En ese contexto, el proceso electoral en el Perú representa una oportunidad para construir consensos en torno a una agenda de desarrollo productivo que impulse el empleo formal y la competitividad, indicó el presidente de la Asociación de Exportadores (ADEX), César Tello Ramírez, durante Expotextil 2025.
A pesar de los desafíos, la cadena textil-confecciones demuestra una extraordinaria resiliencia, por lo que Tello pidió trabajar de manera conjunta para consolidar el ‘Made in Peru’ como sinónimo de calidad, diseño e innovación responsable, reflejando la creatividad y autenticidad de las prendas peruanas frente a otros competidores.
“El país necesita estabilidad jurídica, instituciones sólidas, transparencia y seguridad ciudadana, pilares indispensables para sostener la inversión y la confianza empresarial. La industria textil, intensiva en empleo y tecnología, requiere reglas claras para planificar a largo plazo. No se pueden tomar decisiones estratégicas si las normas cambian con cada gobierno o si la conflictividad social interrumpe la producción”, advirtió.
Recordó que, si bien en 2008 los despachos de la cadena textil-confecciones alcanzaron un récord histórico de $2100 millones, Vietnam, un país más pequeño pero con una política industrial sólida, exporta hoy más de $35 000 millones anuales. “La diferencia está en la continuidad de las políticas y en la planificación de largo plazo”, enfatizó.

Tello subrayó que las políticas públicas orientadas al fomento productivo tienen un impacto directo en las exportaciones. “Durante años impulsamos una legislación que fortalezca al sector textil, siguiendo el ejemplo de la Ley Agraria, la cual permitió que las agroexportaciones no tradicionales pasen de $400 millones en 2000 a más de $11 139 millones en 2024. Ese es el tipo de visión de Estado que necesitamos replicar”.
Además, puntualizó que las tendencias globales pueden favorecer al Perú si actúa de forma estratégica. “La sostenibilidad y la innovación son hoy la verdadera ventaja competitiva. El consumidor global exige materiales sustentables, procesos limpios, textiles inteligentes y trazabilidad total. El Perú puede consolidarse como un proveedor confiable, responsable y con propósito”, afirmó.
En esa línea, instó a fortalecer las certificaciones ambientales y sociales, e incorporar tecnologías digitales como blockchain para garantizar la transparencia y acelerar la transición hacia energías limpias, pues la sostenibilidad ya no es una tendencia, sino el pasaporte de ingreso a los destinos más exigentes y de mayor valor.
Nearshoring
Asimismo, destacó que la ola del nearshoring representa una oportunidad histórica para el país, ya que las grandes marcas buscan diversificar su producción fuera de Asia y acercarla a mercados seguros, eficientes y sostenibles. Consideró que Perú tiene las condiciones para aprovechar esta reconfiguración: ubicación estratégica, acuerdos comerciales vigentes, sólida capacidad productiva y reputación internacional de cumplimiento.
Entre enero y agosto de 2025, las exportaciones de la cadena textil-confecciones crecieron 7 % respecto al mismo período de 2024, generando más de 90 000 empleos formales directos y, sumando los empleos indirectos e inducidos, más de 278 000 en todo el país.
Este desempeño confirma la necesidad de diversificar mercados, innovar en diseño, invertir en tecnología y fortalecer la trazabilidad de los procesos productivos. “Cada prenda que sale del Perú lleva consigo la calidad de nuestras fibras, el talento de nuestros trabajadores y el compromiso con un desarrollo inclusivo”, afirmó.
El dato:
- Del total de las exportaciones de la cadena textil-confecciones, el 50 % tuvo como destino EE.UU.
