El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) publicó el pronóstico de riesgo agroclimático para el cultivo de papa correspondiente al trimestre setiembre–noviembre de 2025. Según el informe, en la costa se prevé que las precipitaciones se sitúen entre normales inferiores y normales, mientras que las temperaturas diurnas y nocturnas se mantendrán dentro de valores normales.
En la sierra, se espera que las precipitaciones oscilen entre inferiores y superiores a los valores normales. Por otro lado, las temperaturas diurnas y nocturnas se mantendrán entre normales inferiores y superiores.
Costa central y sur
Entre setiembre y noviembre, las temporadas de crecimiento y maduración continuarían su curso acorde a su época, ya que se prevén temperaturas del aire en torno a sus normales; asimismo, se espera que, estas condiciones promuevan la tuberización y maduración de las plantas, especialmente en los sectores próximos al litoral, por lo que se estiman niveles de riego bajo.
Por otro lado, debido a la temporada de primavera, se incrementará la presión de plagas y enfermedades; así como la disminución de formación de tubérculos en los campos sembrados tardíamente (valles costeros), lo que incrementará los factores de riesgo; en tanto que, en las zonas de irrigación de la costa sur como Majes y La Joya, los sembríos de papa continuaría su curso de manera normal.
Sierra norte
Para setiembre, la persistencia de condiciones secas y la presencia de días cálidos, mantendrá los factores de riesgo en los niveles medios y altos, especialmente en la vertiente occidental y los valles interandinos. Sin embargo, para octubre se espera que la temporada de labranza, siembra en secano y el avance de las plantaciones instaladas continué normalmente, favorecido por el incremento de lluvias previstas y las temperaturas diurnas normales, disminuyendo los factores de riesgo. Sin embargo, no se descartaría afectaciones por eventos propios de la temporada (granizadas, heladas localizadas y otros); al mismo tiempo que, en algunas localidades bajas como Santo Domingo (sierra de Piura) una mayor afectación por plagas asociadas a las condiciones cálidas y alta humedad.
Para noviembre, existe la posibilidad que las labores de siembra y primeros estadios de cultivos en secano se retrase, debido a una probable disminución en las precipitaciones y el incremento de días cálidos, principalmente en la vertiente occidental, lo que condicionará el desarrollo de las plantas y las labores de labranza. Asimismo, no se descartaría afectaciones por heladas localizadas, especialmente en zonas de mayor altitud, ya que se prevén temperaturas nocturnas más frías de lo habitual.
Sierra central
Durante setiembre, se espera que el desarrollo de las plantaciones instaladas en los valles interandinos y la vertiente oriental continúe su curso con riesgos entre medio y bajo, ya que se prevé lluvias en torno a sus normales; sin embargo, debido a la presencia de días cálidos, no se descartaría una mayor demanda de riego para el cultivo en la zona, la ejecución de labores culturales, labranza y siembra, especialmente en las zonas medias y bajas.
Asimismo, en las zonas altas no se descartaría afectaciones por la helada, granizada y otros eventos extremos, lo que incrementaría los factores de riesgo hasta un nivel alto. Para octubre, en la vertiente oriental, las labores de branza y siembra de la campaña 2025-2026 y el avance de la campaña chica 2025 continuarían acorde a su temporada, por lo que predominarían riesgos entre medio y bajo. Sin descartar afectaciones por la granizada, heladas, olas de calor y otros eventos extremos. Por el contrario, en las localidades de la vertiente occidental, es probable que los riesgos previstos se incrementen (entre medio y alto), repercutiendo en el inicio de la campaña grande 2025-2026 y el avance de las plantaciones instaladas.
Para noviembre, la disminución de lluvias previstas y las bajas temperaturas aunada a la presencia de días cálidos, impactaría de manera significativa en las labores de labranza y siembra en secano (campaña grande 2025-2026), desarrollo vegetativo de las plantaciones instaladas y la ejecución oportuna de labores culturales; asimismo, no se descartarían afectaciones por la helada, granizada, veranillos y otros eventos extremos.
Sierra sur y altiplano
Durante setiembre, las plantaciones instaladas en los valles interandinos de la sierra sur y el circunlacustre continuarán su curso acorde a la estación; sin embargo, los factores de riesgo podrían alcanzar hasta un nivel medio, debido a la persistencia de condiciones secas y la presencia de días cálidos, lo que condicionará el crecimiento y desarrollo de las plantas y la ejecución oportuna de labores culturales; asimismo, no se descartaría afectaciones por heladas, granizada y otros eventos extremos, especialmente en la sierra sur oriental y el altiplano. Asimismo, se retrasarían las primeras actividades de labranza de la campaña 2025-2026.
Para octubre, los niveles de riesgo podrían alcanzar hasta un nivel alto, ya que estas condiciones coincidirían con el periodo de siembras en secano gran parte de la región. Para noviembre, se espera que las actividades de labranza y siembra en secano programadas continúen; al mismo tiempo que las plantaciones en curso, mejoren su crecimiento vegetativo, ya que se prevén lluvias en torno a sus normales, por lo que estima un nivel de riego bajo.
