Cada 30 de mayo se celebra el Día Nacional e Internacional de la Papa, una fecha que busca reconocer el profundo significado histórico y cultural de este cultivo y su papel esencial en los sistemas agroalimentarios del mundo actual.
La papa (Solanum tuberosum L.) no solo es un alimento básico en la dieta de millones de personas, sino que también genera oportunidades de empleo y crecimiento económico sostenible a lo largo de toda su cadena de valor. Además, es un cultivo respetuoso con el medio ambiente.
Desde su domesticación en los Andes de América del Sur hace unos 8000 años, hasta su expansión mundial gracias al Intercambio Colombino y su implicación en episodios clave de la historia como la hambruna de la papa en Irlanda, este tubérculo ha dado forma a civilizaciones y ha enriquecido dietas en todos los continentes a lo largo de milenios.

La papa comenzó a domesticarse en torno al lago Titicaca, donde las comunidades de cazadores y recolectores la incorporaron a su dieta. Más tarde, hacia el siglo XVI, los españoles llevaron este cultivo desde Perú a Europa, donde los tubérculos se convirtieron en un regalo exótico para botánicos y figuras notables como el papa de Roma. La papa pronto ganó el favor de los marineros por su valor nutritivo en largas travesías, y así se extendió por el mundo, consolidándose como un cultivo global.
Hoy, la papa es el tercer alimento más consumido del planeta y un componente esencial de la seguridad alimentaria, gracias a su capacidad de producirse en menos tierra que otros cultivos importantes.

Perú, la tierra de los miles de variedades de papas
Como centro de origen de la papa, Perú alberga más de 3 500 variedades de las 5 000 que existen en el mundo. Este superalimento emblemático se siembra en 19 de las 25 regiones del país y cuenta con el esfuerzo de 711 313 productores.
Entre las variedades de papa moderna más demandadas destacan la canchán, Yungay, andina, única (popular en las pollerías) y la ayacuchana. En cuanto a las papas nativas, lideran la producción la papa amarilla, peruanita, huayro, huamantanga y camotillo.
En 2024, la producción de papa en Perú alcanzó un valor bruto de S/8314 millones, lo que representa el 10.5 % del total de la producción agrícola nacional, consolidando al país como líder en América Latina.

¿Por qué se celebra el Día Internacional de la Papa?
Este año se celebra por segunda vez a nivel internacional, bajo el lema “Configurar la historia, alimentar el futuro”, en el marco del 80 aniversario de la FAO. Esta conmemoración resalta la importancia de la papa para la seguridad alimentaria, la nutrición y los medios de vida, especialmente para los pequeños agricultores.
Además, invita a reflexionar sobre los desafíos que enfrenta la producción de este cultivo, la necesidad de conservar su diversidad y la importancia de fortalecer su cadena de valor para asegurar un futuro sostenible.
La papa, consumida habitualmente por miles de millones de personas, es un cultivo fundamental en todos los sistemas agroalimentarios, desde los pequeños agricultores andinos que conservan variedades autóctonas, hasta las grandes explotaciones mecanizadas de diferentes continentes. Este tubérculo contribuye a la seguridad alimentaria, al empleo y al sustento de comunidades rurales y urbanas.
El Día de la Papa permite seguir promoviendo el legado del Año Internacional de la Papa, celebrado en 2008, y es una oportunidad para subrayar la importancia de este cultivo en la lucha contra el hambre, la pobreza y las amenazas ambientales que afectan los sistemas agroalimentarios.
También se reconoce el papel crucial de los agricultores familiares, muchos de ellos mujeres, en la protección de la diversidad de los cultivos, y se celebran las dimensiones culturales y culinarias de la papa.
