Con el propósito de consolidar oportunidades económicas lícitas en zonas vulnerables al narcotráfico, la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) impulsa la producción de jengibre en las provincias de Chanchamayo y Satipo, en la región Junín. La intervención comprende una inversión superior a S/1.3 millones en beneficio de 500 familias que se incorporarán a esta cadena productiva de alto valor comercial.
La actividad se ejecuta en los distritos de Perené, Pichanaqui, Río Negro y Satipo, donde técnicos especializados acompañarán a las familias productoras en la instalación de cultivos, manejo agronómico y procesos de mejora de calidad. La intervención también incluye la entrega de herramientas, insumos y 30 000 plantones de cedro colombiano para reforestar áreas intervenidas.

«Esta nueva actividad responde al enfoque del desarrollo alternativo integral y sostenible, uno de los pilares de la Política Nacional contra las Drogas al 2030. Apostamos por economías lícitas que transformen la vida de las familias y las alejen de escenarios de riesgo», afirmó un representante de Devida.
Con esta intervención, Devida fortalece la diversificación productiva en este ámbito de intervención, contribuyendo a una estrategia efectiva para reducir la dependencia de cultivos ilícitos mediante la generación de ingresos sostenibles.
