La Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) y la Organización de Comunidades Asháninkas de Mazamari (OCAM), en la región Junín, reafirmaron su compromiso con el desarrollo de los pueblos originarios, mediante la suscripción de la tercera adenda.
Este acuerdo garantizará la continuidad de la intervención del Estado hasta el 2028 en Mazamari, beneficiando a 397 familias de 12 comunidades nativas y fortaleciendo su lucha contra el narcotráfico.

La renovada alianza busca mejorar las capacidades productivas de estas familias, enfocándose en el desarrollo sostenible de cultivos de café y cacao en 357.5 hectáreas. Asimismo, se prevé el apoyo a 50 familias dedicadas a la producción de paco, asistencia técnica para productores de miel de abeja y acompañamiento en actividades de asociatividad y gestión comunal. Con este enfoque integral, se busca ofrecer opciones viables que permitan a las comunidades dejar atrás el cultivo ilícito de hoja de coca.
Clever Carhuancho Espinoza, presidente de la OCAM, enfatizó los resultados positivos del trabajo conjunto. «Con el acompañamiento de Devida, nuestras familias han mejorado su producción agrícola; hoy, nuestras comunidades están más unidas y tienen mejores oportunidades para un futuro sostenible», afirmó.
La firma del convenio se llevó a cabo durante el XVIII Congreso Ordinario de la OCAM, donde participaron líderes y comités de autodefensa de 15 comunidades asháninkas y nomatsigengas. En este espacio de intercambio, los representantes comunales subrayaron los avances logrados y la relevancia de continuar con el apoyo estatal para fortalecer el desarrollo sostenible en la región y desvincular a más familias del narcotráfico.

Enfoque étnico
Devida está implementando un enfoque integral que ha tenido un impacto positivo en 202 comunidades nativas hasta el momento, beneficiando a más de 6000 familias originarias y cubriendo más de 5300 hectáreas asistidas. Además, se han establecido 212 unidades acuícolas y se ha colaborado en la elaboración de 93 planes de vida en estas comunidades
Cabe destacar que la intervención de Devida en los pueblos indígenas y originarios se inicia con la firma de convenios. Si estas comunidades no tienen sus planes de vida, se les brinda apoyo en su elaboración, con un enfoque en la protección de espacios naturales, la promoción de cultivos orgánicos y el respeto hacia su identidad cultural y cosmovisión.
Dato:
Devida mantiene convenios con siete organizaciones indígenas en Ayacucho y Junín, beneficiando a un total de 3315 familias asháninkas, nomatsigengas y machigengas en su proceso de desarrollo.
